"Beckham es un tipo callado y de perfil bajo"
Samuel se aleja de su habitual timidez en una entrevista concedida a 'Clarín' y sorprende con unas declaraciones en las que menosprecia a Beckham. Desde la concentración de Argentina en Alemania donde va a jugar la Copa Confederaciones el central afirma que quiere seguir en el Real.

Este pibe que dispara que el mismísimo David Beckham es un tipo tímido, ¿sería capaz de llamarlo a Carlos Bianchi para desearle suerte en el Atlético de Madrid? Le encantaría hacerlo, pero sus conocidas dificultades con la comunicación se lo impiden. ¿Habría llegado a Boca, la Roma y el Real si no lo hubieran llevado a probarse a Newell's? No, allá en su Firmat natal ni siquiera se proponía jugar algún día en Primera. ¿Se lo imaginan dedicándole la clasificación al Mundial 2006 al Loco Bielsa? Imposible, no porque no lo sienta sino porque es más fuerte que él: le cuesta expresar lo que siente. Sí -confiesa-, no llama ni a sus amigos. Walter Samuel, es así. Apocado como ninguno... Sin embargo, en una nada apacible mañana de Hennef, se sienta frente a un par de periodistas argentinos y sorprende con la afirmación sobre su marketinero y fashion compañero inglés.
-¿Cómo es eso que dijiste?
-Sí, en serio, Beckham es un tipo tímido. Lo que pasa es que se transforma delante de una cámara, pero en la intimidad del vestuario o en las concentraciones es callado, de perfil bajo... Es buen tipo, raro, reservado. Aparte, no habla mucho español.
-Imagine esta situación: en la concentración del Real se suben al ascensor. ¿Charlan?
-No, ni una palabra... A lo sumo le digo "Hola, David", y nada más. El otro día decían que se había comprado un Lamborghini Diablo ¿puede ser? Qué se yo: no soy de preguntarle nada.
-¿Le pedirías que te llevara a dar una vuelta en esa cupé?
-Nooo. Ni loco.
-¿Qué le parece la denominación de la Galaxia Real Madrid?
-Cuando yo llegué al Real Madrid, lo de Galácticos ya existía. Pusieron esa palabra y quedó, aunque últimamente, por los malos resultados, sea utilizada para gastadas.
Luego de las críticas -las primeras de toda su ascendente carrera- y conocedor de que perdió bastante terreno a manos de su amigo Heinze, Walter Samuel está de vuelta en la Selección. Y habla, llanamente, de revancha:
-Volví, sí, pero igualmente en la Selección siempre hay que demostrar. Cuando asumió José, me daba bronca que no me llamaran, pero no contra él ni contra nadie sino contra mí mismo. No podía demostrar lo que gracias a Dios venía mostrando en los últimos años y que me permitía estar en la Selección.
-¿Y ahora qué, Walter?
-Y ahora lo que más quiero es estar: apunto a ganarme un lugar. La Copa de las Confederaciones es algo importante porque nos permitirá ver cómo estamos para el Mundial y, particularmente, me servirá para intentar ganarme un lugar en Alemania.
-¿Considerás que estaba bien que no te llamaran?
-(Se ríe) Eso depende del técnico, nunca me puse a pensar si estaba bien o mal. Trataba de esforzarme en el Real para que me volvieran a llamar ya que ésa era la única defensa que tenía para que me convocaran otra vez.
-Pero sos consciente de que no te fue muy bien en el Real Madrid...
-Soy muy autocrítico y sé que arranqué mal. Pero, desde que llegó Luxemburgo, la cosa cambió. No sólo en mí sino en todo el equipo. También apareció Gravesen, que nos dio equilibrio. Es bueno que te critiquen por ahí. En Boca llegué y me fue muy bien, y en la Roma salí campeón rápido. Hay que aceptar las críticas. Nunca reaccioné contra ningún periodista.
-Estabas muy desprotegido en defensa, algo a lo que no estabas acostumbrado ni en Boca ni en la Roma.
-Puede ser. Todo equipo necesita equilibrio.
-¿Vas a seguir en el Real? Se rumorea que te quieren otra vez en Italia...
-Yo me quiero quedar en Madrid porque no me gusta andar cambiando tanto. Mi idea es tener una revancha: si me compraron es porque valgo.
-¿Ya imaginaste el clásico contra el Atlético de Bianchi?
-Me enseñó mucho, lo aprecio y le deseo que le vaya bien.
-¿Alguna vez le agradeciste lo que hizo por vos?
-Tengo una forma de ser reservada y tímida, entonces no soy de llamar ni a mis amigos. Pero para demostrar que uno siente afecto por una persona no hace falta andar llamando. Carlos lo sabe.
Noticias relacionadas
-Más allá de que no llames al Virrey ni a Bielsa ni a nadie. ¿Puede ser que se te vea algo más suelto durante las entrevistas?
-Ja... Puede ser. Con la edad me fui acostumbrando y me solté un poco más, ¿no? Yo siempre entendí el juego periodístico. Me costó hacerles ver que no me gustaba hablar.



