Copa del Rey | Betis - Osasuna

El Currobetis mece el capotillo de San Fermín

Betis y Osasuna juegan por la Copa y en busca de hacer historia. Lo nunca visto: El campeón habrá firmado la mejor temporada de todo su historial. Contraste de estilo: Los puñales béticos amenazan el orden a la espalda de Puñal

<b>OPTIMISTA. </b>Lopera llegó a Madrid confiado en que hoy levantará la Copa del Rey.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Va a ser como ciertas cosas estupendas que recordamos de otros tiempos. Lo describiremos con palabras de un tal Don Ernesto Hemingway, que algo sabía de los artistas de los toros y del ajoarriero con gambas que le hacía Matías Anoz, en la vieja Casa Marceliano, en Pamplona: "Había vino, una tensión que se ignoraba y un sentimiento de cosas que iban a pasar y que no habría forma de evitar. El vino me quitó el disgusto y me pareció que todos eran gente maravillosa".

Hemingway lo relató en plena fiesta de Pamplona, la víspera de un encierro. La Fiesta de San Fermín, donde los jóvenes corren felices entre los toros, se traslada hoy a orillas del Manzanares, al Vicente Calderón. Hay un invitado especial: ese Currobetis al que el favoritismo no le suele ir bien. Porque el Betis, Er Beti, tiene más suerte cuanto más cerca está de la muerte.

Curro.

Lo mismo que a Patxi Izco, el presidente de Osasuna, le fascina tomar café en la confitería La Campana, en el centro de Sevilla, la gran fiesta de Pamplona casi siempre mira al Sur: en su Fiesta, Hemingway escribía de Pedro Romero, o sea Antonio Ordóñez. Y Curro Romero, el de verdad, el bético, estará hoy en el Calderón. Y no hay San Fermín sin el genio de los miuras, las leyendas de miedo que crecen en el campo sevillano, en los cerros entre Lora y La Campana.

Así que el Currobetis tiene que mecer el capotillo milagrero de San Fermín, sobre la Estafeta del Calderón. En las curvas de la emoción no valen los 4-2-3-1, los segundos delanteros, ni las organizaciones pseudomilitares: se juega para hacer historia, como Ordóñez ante Hemingway en el coso de la Misericordia. O como Lopera, para ofrecer la Copa a su padre, Luis, que lo hizo bético.

Esta es la final del Campeonato de España, y el que la gane, el campeón, será el mejor Betis de siempre o será el mejor Osasuna de siempre. De paso, el Betis terminaría de envenenar el Centenario del Sevilla: como Del Sol reventó la inauguración del Pizjuán, en 1958, ante el Sevilla de un capitán navarro: Juanito Arza. Se juega para hacer historia, Real Betis Balompié...

Así que hay "un sentimiento de cosas que van a pasar": los paseíllos de Joaquín por las bandas de Osasuna, la fiereza de los centrales rojillos, los ataques aéreos del Chengue Morales y el temple mortal de Marcos Assunçao. A la espalda de Puñal, el Betis colocará cuatro puñales: Joaquín, Edu, Oliveira y, entre líneas, Fernando.

Noticias relacionadas

No sabemos cuánto vino habrá, no sabemos si se puede ignorar la tensión. Er Beti vuelve al Calderón para reencontrarse con la Copa de un rey que ya espera un heredero, a los 28 años de aquella I Copa del Rey: 1977.

Es la copla que cantan las chicharras del Manzanares. En la fiesta de la emoción y del Calderón, el Currobetis quiere mecer el capotillo de San Fermín. Si lo viera Papá Hemingway...

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados