La Real encuentra premio y amarga el adiós del Alba
Los donostiarras empataron en los últimos 10 minutos


El Albacete tuvo en la mano despedirse de su afición en Primera División con una victoria, pero perdió esa posibilidad en el último suspiro, justo cuando la Real encontró fruto a su buena segunda parte con un gol de Gari que dejó el encuentro definitivamente en tablas. Un resultado que probablemente fue el más justo, teniendo en cuenta que cada parte fue dominada por un equipo, la primera por el Albacete y la segunda, de modo clamoroso, por la Real.
El cuadro txuri-urdin sigue dando señales contradictorias, al igual que en toda la temporada. Ayer tiró los primeros 45 minutos a la basura, como hizo en Getafe o en Valencia ante el Levante, y de este modo engrosó su particular currículum. Mladenovic fracasó estrepitosamente una vez más, ésta de forma casi definitiva. El serbio es únicamente un recuperador y ayer se empeñó en demostrarlo, pues regaló todos los balones que trató de distribuir. Algo que se encargó de corregir sin mayor problema Mikel Alonso en cuanto le sustituyó. Inexplicable su suplencia, por cierto.
Dos caras. Poco a poco el Albacete se fue adueñando de manera abusiva del partido. Todo se gestó en una falta botada por Pacheco desde casi el lateral del campo y que se coló inocentemente en la puerta de Riesgo. Un gol blando, involuntario, propiciado por la bondad de la Real. Los de Monteagudo se dieron cuenta entonces de que su rival era como la mantequilla y fueron perdiendo los modales hasta faltar al respeto a la Real, que se encontró definitivamente insultada con el segundo gol de Pacheco, su particular bestia negra.
Los donostiarras habían tocado fondo, pero tenían la coplilla en la cabeza, esta vez sí, de que el honor de toda una entidad estaba en juego. Perder ante un equipo matemáticamente de Segunda hubiera sido muy duro, por lo que entraron Xabi Prieto y Mikel Alonso, que hicieron inmediatamente crecer al equipo. La situación varió hasta tal punto que el Albacete se dedicó a aguantar la embestida y a salir ileso de ella. Una peligrosa estrategia que le hizo perder aire poco a poco y conceder ocasiones a su rival. Los jugadores realistas avisaron varias veces, pero no fue hasta los últimos minutos cuando se inició la remontada, con goles de De Paula y Gari y en pleno monólogo de la Real, que dio al traste con las aspiraciones de despedida festiva del Albacete.
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El detalle: triple debut en el Albacete
Pablo García, Albert Cano y Gato, este último de manera muy incisiva, fueron los tres chavales del filial que jugaron ayer con el primer equipo. Un estupendo premio que no pudieron corroborar con un triunfo.



