Maradona: "Hay que dar tiempo a Luxa y Sacchi"
Llegó a Barajas con el gesto cansado. "En mi vida vi nada igual", dijo ante el tumulto suscitado. Después, tras descansar y afeitarse, compareció ante los medios y recordó que ha venido a España a "hablar únicamente de fútbol". Es el gran Diego Armando Maradona, que desde ayer visita Madrid.


Diego Armando Maradona, el Pibe de Oro, uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, está estos días en Madrid. Su figura, ciertamente mejorada con respecto a anteriores apariciones -reconoció haber perdido 27 kilos tras su reducción de estómago-, va a ser la imagen de una multinacional europea en el futuro y el primer paso es dejar huella allá por donde pase. Y es que el argentino sigue siendo un fenómeno mediático que ayer movilizó en masa a la Prensa española: primero se agolpó en el aeropuerto para captar su nuevo look y más tarde se congregó en una conferencia en la que se habló de fútbol y, sobre todo, del duelo por el título de Liga entre Barcelona y Real Madrid.
Maradona comenzó diciendo que aprovechará estos días para "conocer personalmente a Ronaldo, con quien he tenido contactos telefónicos muy amenos, para hablar con Roberto Carlos, con Sacchi -la última vez que lo hicieron tuvieron una conversación de cuatro horas sobre fútbol, recordó- o con Luxemburgo. Después, quiero marcharme a Barcelona para estar con Ronaldinho y, posteriormente, si el tiempo alcanza, acudir el jueves al Calderón a presenciar el encuentro de Copa entre Atlético de Madrid y Osasuna".
Enseguida abordó el tema estrella, el de la Liga española, en la que el Madrid parece haber hincado definitivamente la rodilla tras la victoria del Barça en Valencia. Para el argentino, ex jugador culé, los blaugrana serían justos vencedores, pero aún mantiene sus reservas: "Rijkaard ha hecho un trabajo fantástico y ha conseguido un equipo equilibrado. Además, Etoo es un gran goleador y Ronaldinho es una superfigura. Al brasileño le considero el mejor jugador de la Liga, sin ningún género de dudas. Da alegría al juego y es vistoso, lo que le hace ser superior a los demás. Creo que el Barça ha sido el conjunto más regular, aunque todavía deberá sufrir, porque los blancos siguen teniendo jugadores muy importantes que, además, siempre tienen en una mentalidad ganadora".
La crisis del Madrid.
Cuestionado sobre si el Madrid vive últimamente inmerso en una crisis institucional ante la escasez de títulos, recordó que "los jugadores del Madrid dan alegría a los aficionados" y mandó un mensaje a los dirigentes blancos: "Luxemburgo y Sacchi necesitan tiempo para ensamblarlo todo en el club. El mismo que ha necesitado Rijkaard en el Barça, por ejemplo. ¿Fracaso? No, a mí me gusta verles jugar y también a muchos aficionados. No creo que eso sea ningún fracaso".
El argentino tampoco pasó por alto el hecho de que el Madrid pueda iniciar una pequeña revolución en la plantilla para dar paso a la savia nueva. "Hay trabajo por delante y tiempo para pensar qué es lo que hay que retocar. Pero yo no soy quién para sugerir nada al club blanco. Para eso ya están los directivos de la entidad. Pero estoy seguro de que el Madrid volverá a ganar títulos en muy poco tiempo. Tiene jugadores, técnicos y un presidente a los que les gusta la buena prestancia sobre el terreno de juego y eso se debe notar a la larga", señaló.
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El mito, la leyenda del gran Diego, también se recordó, lo que le llevó a hacer una comparativa entre el fútbol actual y el de su época: "Hombre, yo ya estoy un poco de vuelta -bromeó humildemente-, pero creo que hubiese podido ser un galáctico. Tampoco me considero mejor que nadie y por tanto no creo que haya que buscarme un sucesor. En la actualidad hay muy buenos futbolistas, pero nadie sucede a nadie. Cada uno es como es". A colación de esto último, volvió a hacer gala de su rivalidad con Pelé por el trono histórico mundial y resaltó una anécdota que vivió con el brasileño en el reciente partido de homenaje durante el centenario de Boca. "Le dije que quizá él ha sido el más grande de todos los tiempos, el mejor, pero le recordé que la encuesta de la FIFA decía que había sido yo, aunque igual fue porque mi madre votó por mí", comentó entre risas. "En serio, Pelé es alguien al que admiro mucho, pero está claro que no tenemos el mismo pensamiento acerca del fútbol. Él es más político que yo en todas estas cosas".
Por último, en referencia a su estado físico actual y a la paulatina decadencia que ha sufrido su imagen en la última época, templó la voz y dio muestras de que, con mucha humildad, sigue trabajando por volver a ser quien un día fue: "He bajado 27 kilos. Estaba gordo, muy gordo. Ahora como muy poco y tengo el estómago de un bebé. Este cambio es algo que necesitaba la gente que me rodeaba y que necesitaba yo mismo. Estoy recuperado, aunque todavía no puedo decir que curado. Sigo esforzándome y espero poder ganarle a la vida. Quiero que todo el mundo vea que no le hice ningún mal a la gente. A un ídolo no se le puede culpar por hacer determinadas cosas. Cada uno es como es. Por eso le digo a toda la gente que los verdaderos ídolos deben ser los padres, los que le sacan la vida adelante a uno".



