Nayim revivió su gol en París 10 años después
"Es fácil: pegas al balón con el exterior y coge vuelo"

En la noche del 10 de mayo de 1995 llovieron balones del cielo sobre París. Seaman vio bajar uno contra su bigote, en un picado brutal que las imágenes aún no explican de modo satisfactorio. Aquel día el Zaragoza ganó la Recopa con el famoso gol de Nayim.
Diez años después, AS viajó con el jugador a París para rememorar aquel glorioso día. "Fueron diciendo nuestros nombres y salimos al campo uno a uno. Ahí el estómago gira como una lavadora. La última consigna fue: 'Salid y haced lo de siempre. Hacedlo por la gente".
Al volver a pisar la hierba del Parque de los Príncipes, Nayim acumula los recuerdos. "Veo cada jugada de la final. La patada de Hartson ("me bajé de la camilla para decirle que él no iba a echarme del partido"), las carreras de Schwartz, la que sacó Belsué en la raya, aquel palo que quedó entre las piernas de Seaman. Esnáider hizo un círculo con las manos y le dijo: 'Así de grande tenés el culo, boludo".
Relato del gol.
Nayim se fotografía en el punto desde el cual voleó la pelota. "Si intento marcarlo ahora no llegaría a puerta, ya no me dan los músculos. Aquel día lo intenté porque de niño metí un par de goles así jugando en Ceuta. Es fácil de hacer, si lo sabes hacer... Lo difícil es que coja portería, pero la técnica es sencilla: hay que pegarle con el exterior y el balón hace ese vuelo. Arriba y abajo. Recuerdo que tras el gol corrí por la banda buscando a los míos y a Terry Venables. Él me había dado la primera oportunidad. Belsué me besó en los morros y luego quedé bajo tierra, enterrado por los compañeros".
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Seaman: "Ese gol me perseguirá"
David Seaman, el portero del Arsenal de aquella final, siempre ha querido olvidar aquella noche en París. "Un error, uno sólo, te coloca entre la espada y la pared, te complica la vida. Como portero, uno puede ser un héroe durante 89 minutos y de repente, ¡bum! Me pasó cuando Nayim marcó desde tan lejos. En realidad jugué bien aquel partido, pero de repente pasó lo que pasó. Una pesadilla. Es algo que la gente recuerda y yo también. Ese gol me persigue. El estómago se me encogió. Es muy difícil de olvidar". -G. Balagué




