El mejor presidente del Valencia
Noticias relacionadas
Mientras se demuestre lo contrario Jaime Ortí es y, parece que durante muchos años, el mejor presidente de la historia del Valencia. Bajo su mandato se consiguieron dos títulos de Liga, una Copa de la UEFA y una Supercopa de Europa. Un excelente bagaje para un directivo que sin hacer ruido estuvo tres años en el cargo. Llegó tras la salida de Pedro Cortés y pese a que nunca ambicionó el sillón construyó a base de diálogo y tolerancia un equipo campeón. Siempre dio la cara por los suyos e intentó poner paz en una entidad que vivía en plena guerra accionarial. Se enfrentó a Paco Roig siempre que fue necesario. Las batallas eran encarnizadas y el intercambio de adjetivos rozaba lo esperpéntico. No obstante, nunca le importó lo que pensaran de él en otros lugares de España. Sabía que contaba con el cariño de los suyos.
Ortí fue el presidente del pueblo llano. No dudó ni un segundo a la hora de ponerse una peluca naranja en Zaragoza ni en cargar contra los árbitros tras cualquier decisión injusta. Siempre fue la voz de lo que querían escuchar los aficionados. Su salida del club no fue la deseada por él. Soler no actuó bien. Es cierto que invirtió mucho capital para llegar al poder, pero con la salida del presidente más laureado de la historia debería de haber tenido mucho más tacto y sobre todo más gallardía. A escondidas, con alevosía y nocturnidad se preparó en Bremen la salida de Ortí. Nadie se atrevió a decírselo a la cara, pero en la cena de autos todos le criticaron. Los que buscaban la gloria tendrán que esperar, ya que la actual temporada es más para estar escondido que para presumir.



