Primera | Betis 1 - Sevilla 0

Oliveira fulminó al gafe

Su gol pone fin a diez años sin ganar al Sevilla

<b>FIN DE LA MALA RACHA. </b>Oliveira celebra ante Joaquín el gol que supuso el primer triunfo del Betis sobre el Sevilla desde 1995.
Carlos Cariño
Jefe de Sección de As en Málaga.
En As desde 2004. Desde 2009 responsable de Málaga. Contador de cosas. Todo pasa en la Costa del Sol. Le gusta ampliar horizontes y Andalucía es rica en acontecimientos.
Actualizado a

De un derby sevillano se habla durante 15 días. La semana anterior y la posterior al partido. En el primero de los casos, para cruzarse apuestas, y en el segundo, para que los ganadores hagan escarnio guasón a costa del eterno rival. Tan es así, que no es ninguna tontería decirles que casi, lo que menos interesa del derby es precisamente... el derby. Real como la vida misma.

Y eso que éste venía calentito por verbo y gracia de los presidentes. Lopera, llamando a Del Nido Benavente (el segundo apellido del máximo dirigente del Sevilla) y éste refiriéndose al estadio bético como Heliópolis o Villamarín por no decir Ruiz de Lopera. Darditos y tiritos para dar y tomar y un claro ganador: el Seven Up loperiano, que seguro ha multiplicado sus ventas. Pero un duelo de eternos rivales sería menos interesante si no contase con la clásica figura del incompetente y pésimo colegiado de turno. Porque, amigos, lo de Pérez Lasa... ¡papelito el de Pérez Lasa! En apenas 25 minutos sacó cinco cartulinas amarillas por chorraditas. Con ese criterio, podría haber expulsado a Jordi por una patada por detrás a Joaquín o a Rivas por una acción similar. Que Santa Lucía le conserve la vista porque, con estos árbitros no vamos a ninguna parte. Lo de expulsar a los recogepelotas, seguro que fue para que no digamos que el cuarto árbitro es una figura totalmente decorativa.

Pero, en fin, el Betis se encontró con el premio de un tempranero gol. Fue a los siete minutos y su autor, como no, Oliveira, que se lo dedicó a su compañero y amigo Edu. Fue un disparo con la izquierda desde fuera del área y el balón cogió velocidad dado que el terreno de juego fue regado (una práctica que puso de moda en España Javier Clemente) Eso perjudicó a Notario, que posiblemente por eso, midió mal su estirada.

Pero el partido era espeso, duro, sin movimiento. Pérez Lasa, aparte de su navideña afición por el tarjetazo, apostó por darnos un concierto de silbato, con lo que el ritmo del juego era mucho más lento que Julia Otero presentando 'Las Cerezas'. El reloj no corría. Eso sí. A los 60 minutos debió pitar un clamoroso penalti que le hizo Daniel Alves a Oliveira.

Este ritmo lento y cansino, impuesto por el árbitro, no restó emoción. No es que hubiera muchas ocasiones de gol, pero las que se produjeron fueron buenas. Darío Silva rebañó un balón a Juanito que no entró de milagro. Es una jugada que le gusta mucho hacer al ex jugador del Espanyol y del Málaga. Cinco minutos después fue Melli quien tuvo la ocasión de apuntillar al eterno rival, pero su remate se estrelló en el poste izquierdo de la portería defendida por Notario.

Y bien. Que el Betis ha puesto punto y final a su maleficio en estos partidos. Desde el ya lejano, quien lo diría, año 1995, los verdiblancos no conseguían remojarle la orejita al eterno rival. Fue un 2-1 con goles de Sabas y Kowalczyk. Tevenet hizo el tanto del Sevilla. Pero aparte del prurito de ganar al vecino de enfrente, hay un hecho incuestionable. El Betis vuelve a pitar para la Champions League, un lugar que los sevillistas no van a perder. En resumen, con más músculo que arte, Betis y Sevilla nos brindaron un duelo emocionante. Y por eso mereció la pena verlo.

Noticias relacionadas

El detalle: Del Nido estuvo en el palco

El presidente del Sevilla acudió al palco. Estuvo flanqueado por el consejero verdiblanco Manuel Castaño y por el asesor jurídico, Oscar Arredondo. A distancia, Ruiz de Lopera.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados