Rubén Navarro acabó con el espejismo charro
Piterman sigue haciendo amigos y se enfada con el Éibar

Se las prometía muy felices el Salamanca en el minuto 85 cuando ganaba por 0-1 en Mendizorroza. Lo cierto es que estaba sufriendo demasiado a esas alturas y todo hacía indicar que el balón acabaría entrando en su portería. Y así fue, aunque en dos ocasiones. La victoria del Alavés le coloca segundo en la tabla y deja a los charros con la sensación de haber visto sólo un espejismo: el de la salvación en Vitoria.
El partido arrancó dentro de un ambiente delirante. Piterman volvió a redactar un comunicado que repartió por las gradas. En el mismo, acusaba a varios periodistas locales de escribir mentiras. De uno de ellos dice que manipuló una realidad que se puede ver en la página oficial del Barcelona: que los albiazules tienen que pagar una cantidad a los catalanes por cada partido en el que no juegue David Sánchez. Además, haciendo cada vez más amigos, dice que rompe relaciones con el Éibar, ya que la semana pasada, según él, recibió pocas entradas para el derby y que eran muy caras.
La primera parte fue charra. Los de Goiko se ordenaron muy bien y llevaron peligro al área rival. Brit y, sobre todo Arpón con un tiro al travesaño, pudieron adelantar a su equipo. Momentos antes del descanso, el Alavés pidió un penalti por mano de un defensor salmantino dentro del área. Lo mismo hizo su rival en la reanudación, pedir otra pena máxima por otra mano. A raíz del gol visitante, los castellanos se metieron atrás y se multiplicaron las ocasiones locales. Al final, acabaron entrando dos y, de esta manera, el equipo vitoriano mete más presión a sus rivales de la parte alta de la clasificación.
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Andoni Goikoetxea "Nuestros propios errores fueron los que nos condenaron"
Lo más lógico habría sido un empate. Al final, nuestros errores fueron los que nos condenaron. El primer gol del Alavés llegó por un fallo de marcaje y el segundo por falta de entendimiento entre el portero y un defensa. Por lo tanto, dos indefiniciones que nos costaron caras. La derrota es dura, porque no la merecíamos y nos vamos con cara de tontos. Como me suele decir el psicólogo, hay que aportar cosas positivas. Estoy convencido de que conseguiremos la permanencia y de que nos vamos a mantener".



