Empate y pierden ambos
Pobre Atlético, frío Athletic y doble adiós a Europa

Sólo les queda la Copa. Incluso dio la sensación de que ni Atlético ni Athletic se creían ya que les quedase alguna opción de ir a Europa vía Liga. Estaban ya a otra cosa. Así salió un partido gélido, sin pasión y que terminó en empate porque Valverde, normalmente poco sospechoso de ser cobarde, decidió amarrar el 0-1 sustituyendo a Yeste por Prieto, un central. Un minuto después, empató Colsa, lo que sólo se entiende como un castigo divino (o similar) por privarnos de Yeste, porque a esas alturas el Atlético era un vulgar desbarajuste en manos de un rival superior, pero extrañamente apático.
Sin embargo. el primer cuarto de hora del Atlético hizo soñar a su sufrida afición con un milagro primaveral. Los de Ferrando salieron como un tiro, con tres ocasiones clarísimas de Torres, Salva y Antonio López que se toparon siempre con un inspirado Aranzubia. Daba la sensación de que los rojiblancos se habían conjurado para hacer olvidar sus desastres ante Osasuna, pero se fue diluyendo como un azucarillo. Ya saben lo que pasa con estos buenos propósitos: lo que hice ayer no lo vuelvo a hacer... bueno esta noche la última vez. Y tras el descanso desapareció el Atlético.
Aparte de la lesión de Gronkjaer y la incapacidad local, el Athletic creció desde sus cambios. Etxeberria sustituyó a Llorente, que tiene una pinta espléndida, pero aún se dispersa. Mientras, Iraola, un jugador con una clase sensacional, sentó a Del Horno, que tiene mucho más nombre y bastante menos fútbol. Ambos se asociaron instantáneamente con Yeste, Orbaiz y Ezquerro y comenzó el baile.
Cualquiera de los futbolistas que tiene el Athletic del centro del campo hacia delante sería capitán general en el Atlético. Ayer parecía que ambos equipos pensaban a diferentes velocidades cuando tenían el balón en los pies. Los visitantes eran un ordenador de última generación, los locales un Spectrum, pero el de 48K.
Durante un rato, al Atlético le salvó de las iras de sus aficionados que estos son seres racionales, de los que toman las raciones en los bares. De callos, en concreto ayer. El solecillo postcomilona les tenía adormecidos, pero entonces Ferrando sentó a Salva, que llevaba una hora chocando con todos sin sentido como una bola de pinball, y el Calderón salió del letargo con una sonora pitada de la que fue imposible discernir quién era más víctima, si el técnico o el delantero.
El enfado fue en aumento tras el gol de Etxeberria. El Athletic triangulaba con rapidez y resolvía con un toque problemas que para casi toda la plantilla madrileña requieren media docena. Pero parecía de paseo, como si estuviese jugándose el Carranza y no la Liga. Tampoco ayudó a dar mayor imagen de seriedad esa camiseta azul de liga municipal que llevaba.
Así las cosas, el Atlético no tuvo más remedio que empatar y lo hizo de la única manera que puede, si Torres no inventa algo: en un barullo y a puerta vacía. No tiene más. Por cierto, el club se enfadó mucho con que se publicase que hay 16 transferibles y jura que todos sus futbolistas son estupendos. Anoche, Ferrando dijo que bastante tiene con sufrir los problemas de la plantilla y que buscará soluciones en el filial. A buen entendedor...
Noticias relacionadas
Gurpegui lesionó a Gronkjaer
Al filo del descanso, Gurpegui le hizo esta dura entrada a Gronkjaer, que estaba siendo uno de los más destacados. El danés sufre una fuerte contusión en la tibia y fue sustituido.




