"No es una venganza, pero sí otra final hacia Europa"
Habla N'Kono, quien peor lo pasó en Mallorca hace un año


La historia del fútbol, como la de la política, la del nacimiento y asentamiento de países, o la de las propias guerras civiles y mundiales, se sustenta inevitablemente en el conflicto. Incluso la mayor parte de las noticias se generan así, qué se le va a hacer. Y en esta ocasión, nos volvemos a topar con la misma piedra. La historia se repite con Son Moix como escenario de fondo de una tragedia griega, la que vivió el Espanyol en la penúltima jornada de la temporada pasada. Obligado a ganar, el conjunto que entrenaba Luis Fernández se marchó al descanso con 0-2 a favor. El resto, ya lo conocen: remontada espectacular de un Mallorca que nada se jugaba (4-2) y una afición local que lo vivía al máximo con gritos de A Segunda, oé.
Lo que sigue, el conflicto en sí, comienza el pasado lunes en boca de Dani Sánchez Llibre. "Será una revancha, porque aquello no se olvida", dijo el presidente. Ayer, AS reflejaba similar sentimiento en la persona de Luis Fernández: "No hay que tener compasión. Los pericos deben ganar, no importa si eso conlleva el descenso del Mallorca".
Para cerrar algunos de los frentes abiertos, cuyo colofón tendrá lugar el viernes, faltaba la expresión de quien más demostró sufrir aquella tarde de mayo. El entrenador de porteros de entonces y de ahora, Tommy N'Kono, se marchó de Son Moix maldiciendo a los mallorquinistas, y enfadado con su hijo Samuel Etoo por la especial motivación con la que encabezó la remontada. Víctima de aquella situación que dejó al Espanyol al borde del descenso, él es la persona más apropiada para discernir sobre la vendetta.
"No hay que tomarlo como una venganza, sino como otra de las finales que nos quedan para llegar a Europa", afirmó. Y añadió: "Nosotros ya tenemos nuestra particular lucha por un objetivo. Si encima metes al equipo más presión con asuntos como la revancha, la dificultad se incrementa y es peor". Pasado el tiempo, el camerunés quita hierro a la tarde más triste de la pasada temporada, la de Son Moix. "Lo más duro no fue aquel partido en sí, sino todo lo que viví durante seis meses. Vivíamos con tensión cada día de la semana, y el encuentro contra el Mallorca no fue sino otra de las finales que nos tocó encontrarnos", dijo.
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Con la afición.
Tampoco es indiferente N'Kono al papel que debe jugar la hinchada perica que desembarcará en Palma de forma masiva. ¿Es procedente que, dada la situación del Mallorca, se le devuelvan los cánticos de A segunda, oé? El ex portero lo tiene claro. "No soy quién para decir qué debe hacer la afición, pero es la más grande y lo importante es demostrarlo allí donde va", razonó. El mensaje es sutil pero directo. Nada mejor que olvidar trencillas pasadas y apoyar al equipo para que sume tres puntos y vaya a Europa. Y así el conflicto toque a su fin.



