"Si la oferta es buena, seguro que la estudaría"
Víctima de la crisis, el cambio de timonel hace cuatro meses terminó por enviar al antequerano a la nevera. Pero un jugador por el que pujó el Madrid en verano goza de crédito aunque lleve 15 encuentros en el ostracismo. El Stuttgart ha dado el primer paso. Y Calata no es intransferible.

Así que el Stuttgart alemán ha llamado a su puerta.
El club es quien decide sobre mi futuro. Si yo digo 'A' y el Málaga dice 'B', pues no hay nada que hablar. Ellos poseen mis derechos. Ante cualquier oferta que llegue hacia mi persona, es el Málaga quien tendrá la primera y última palabra.
¿Pero se plantea una salida ahora que no está jugando con regularidad?
Pues no lo sé. Si la oferta es muy buena para todos, no tendría problemas. Veríamos la propuesta, pero sólo estamos hablando de rumores. Siempre se puede estudiar esa opción. Pero lo importante es la decisión del club.
¿Agradece el interés pese a que ha pasado de la cima al ostracismo?
Sí, mi situación ha cambiado bastante. He pasado de jugar 18 encuentros consecutivos como titular a no disputar ni un solo minuto. Es bastante duro, pero confío bastante en mis posibilidades. No me siento suplente, sino titular, pero es el entrenador quien decide. En el once de Tapia hasta ahora siempre he estado fuera, pero nadie puede negarme que empiece el año que viene siendo indiscutible. Tengo fe ciega en mis posibilidades.
¿La suplencia puede obligarle a aceptar algunas ofertas que le lleguen?
El jugar o estar en el banquillo no me va a hacer a mí tomar la decisión de marcharme a otro equipo. Serían otros términos del contrato los que me harían dejar el Málaga.
Una oferta para mejorar...
Si es para mejorar en lo personal y beneficia al club, habrá que escucharlas.
Entonces, es que el club le renovó para hacer negocio.
Habrá que preguntarle a ellos. Cuando en verano firmé mi renovación y vino a buscarme el Madrid, siempre dije que mi intención era quedarme en el Málaga y la gente se lo tomó a broma. Que yo no podía decirle no al Madrid. Mi intención fue renovar para cumplir mi contrato hasta el último año. Ahora bien, si el club tiene la necesidad de vender jugadores y ve en mí un buen negocio, yo acataré su decisión con total conformismo.
¿Y se arrepiente de no haber fichado por el Madrid en verano?
No me arrepiento de nada. Estoy muy a gusto aquí, mi situación ha cambiado radicalmente, pero me siento bien con los aficionados, con la ciudad, con los compañeros. Gracias a este club he podido debutar en la máxima categoría. Si no es por el Málaga, no sé dónde estaría en este momento. Llegué con 17 años a Málaga, aquí me hice un hombre y creo que soy una persona sensata.
¿Cómo se supera ese primer varapalo en el fútbol profesional?
Es duro, muy duro, porque no jugar, para un futbolista, es bastante complicado, pero te queda la conciencia tranquila por el trabajo realizado. Quien me vea en los entrenamientos sabrá que siempre voy a muerte en cada jugada, en cada lance, pero si el entrenador decide poner a otro compañero, se acepta. No pido explicaciones. Si ahora bajo los brazos, daré la razón a los que no confían en mí. Debo seguir trabajando día a día.
Tapia, su mentor, prefirió a Arnau en aquel decisivo derby ante el Sevilla. Sea sincero, ¿qué pensó?
Que jugaría. Pensé que contaría también para Tapia, pero no fue así. Pero en la situación en la que estábamos no era cuestión de protestar. Si estábamos abajo es porque las cosas las estábamos haciendo mal. Nadie tiene derecho a alzar la voz, el entrenador se decidió por un once, salieron bien las cosas y así nos sacó de abajo. En el momento en el que estábamos, no era para pensar en temas personales, sino en el bien colectivo.
También es cierto que no es lo mismo defender con Manzano que con Tapia.
El equipo cambió totalmente, pero creo que Manzano no tiene tanta culpa como le han echado. La culpa es de los que jugamos, que somos quienes tenemos que sacar los partidos adelante. Cambió el tema mental. Teníamos una ansiedad muy grande, no hacíamos malos partidos. De hecho, en el encuentro ante la Real jugamos bastante bien hasta que se cumplieron diez minutos del segundo tiempo. Nos llegó el segundo gol y nos vinimos abajo. Incluso, ante el Villarreal fuimos 0-0 hasta el minuto 47. No creo que jugásemos tan mal, pero nos metían un gol y éramos incapaces de reaccionar.
¿Y si Tapia hubiese llegado antes?
No se puede saber lo que hubiese pasado. Lo que ha sucedido es que el equipo se ha levantado con él y con una media de puntos muy alta, de equipo de Champions de la parte alta. La culpa es de Tapia en un porcentaje muy alto.
Su entrenador siempre comenta que le quitó de la titularidad porque estaba intoxicado por esa racha negativa.
Sí, pero jugábamos 11, y éramos muchos los que estábamos intoxicados. Y me tocó a mí pasar al banquillo. Debo respetarlo y a seguir trabajando más duro que nunca. Como he dicho antes, importa el equipo. Tal y como estábamos, no era justo pensar en si jugaba o no. Importaba sólo salvar al Málaga.
¿Se sintió cabeza de turco?
Eso se lo tendrá que preguntar al entrenador. Sólo sé que no estaba tan mal para salir fuera del equipo.
En una entrevista concedida a AS, a comienzos de este mismo año, aseguró que vivía su mejor momento.
Sí, me veía bien, pero te meten cuatro goles en Barcelona y, pese a que estés bien, tu labor queda empañada. Contra la Real, más de lo mismo.
Hubo alguna que otra cantada.
Sí, por ejemplo, el segundo gol que nos hicieron en El Madrigal de Villarreal no podía entrar en la vida. Pero no me encontraba mal, estuve seguro por arriba. Si el entrenador dijo que estaba intoxicado, pues es él quien tiene la llave de la titularidad de los jugadores. Repito que no me encontraba tan mal como mucha gente ha intentado hacer ver.
¿Está dolido con la falsedad?
Es lo que más me fastidia en este mundo. En el tema periodístico, no se es tan objetivo como algunos deberían. La gente se mueve demasiado por intereses, eso me duele. Acato las críticas constructivas y, si fallo en un gol y me dicen que he fallado, soy el primero que lo admite. Pero conmigo y muchos compañeros intentaron hacer leña del árbol caído.
¿Cómo cataloga la labor de Arnau?
Muy buena. El equipo estaba abajo, entró y lo ha estado haciendo bastante bien. Los que estamos atrás, tanto Arnau como otros jugadores, debemos seguir trabajando en busca de una oportunidad.
Ha encontrado su premio después de tres años muy duros.
Sí, le ha tocado esta vez la cara de la moneda. El equipo ha salido de ahí, y en el momento en que estábamos no podíamos pensar en nosotros mismos, el plano personal queda en segundo lugar. Había que luchar por seguir otro año más en Primera División.
Sobre el filial, ¿qué le parece que se refugien en Antequera para disputar las dos últimas jornadas?
La verdad es que allí nunca se ha visto un partido en Segunda División y mis paisanos se van a volcar, la gente acudirá, pero tengo claro una cosa.
¿Qué?
Que el filial va a ir a Antequera salvado. En mi tierra va a ser la fiesta de la permanencia.
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