Primera | Deportivo 1 - Racing 4

Benayoun dimensiona la podredumbre del Depor

Hat-trick del israelí y golazo de Javi Guerrero en Riazor

<b>GOL PARA ENMARCAR. </b>Javi Guerrero volvió a marcar en Riazor, en esta ocasión un tanto de vaselina para guardar en la hemeroteca.
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El improvisado plebiscito en que se convirtió el día de Peñas en Riazor para el Deportivo acabó en un ridículo con tintes históricos y una pitada para el banquillo y para el palco (aviso para navegantes). Apenas 15.000 aficionados, la entrada más baja de toda la temporada en Liga, asistieron al estadio. Una pancarta renovó el paisaje de la grada coruñesa: "Con cojones a Europa". Testosterona como receta. Europa como quimera. Al final ni lo uno, ni lo otro.

El Depor amaneció con cuatro zurdos, circunstancia que revitalizó a este aburguesado equipo cuyo perfil derecho es sencillamente desastroso. Manuel Pablo siempre anda a medio camino de algún sitio, probablemente del mismo del que siempre anda viniendo un Víctor que nunca llega. Tampoco se salva el Sergio más impreciso y pesado de los últimos tiempos. El Racing, sin embargo, ofrece lo que promete. Orden riguroso atrás y riguroso desorden arriba, donde Benayoun y Javi Guerrero entran y salen, vienen y van. Con intención y picardía.

Precipitados al abismo. El partido fue entretenido de inicio. Fran mejoró la circulación local, mientras el pretendido Luque concretó el mejor centro nacido en una banda en Riazor esta temporada. Partió de la bota de Munitis y murió en la red de Aouate tras pasar por él. Los cántabros sudaron ordenadamente esperando su oportunidad, que le llegó a Javi Guerrero, pero Munúa resolvió con suficiencia. Faltaba lo mejor. O lo peor.

El descanso afiló al Racing y dejó una lectura preocupante en el bando local. Fran y Mauro tienen aún mucho, quizás demasiado, peso en este equipo para dejarlo huérfano. Los cántabros aplacaron el partido e instalaron a los gallegos en la somnolencia. Y en una docena de minutos desnudaron a este Depor que se pudre. Benayoun equilibró el choque al aprovechar un rechace, para después adelantar a los suyos voleando un balón abandonado al borde del área por la desidia local a la salida de un córner. Por medio, Jabo retiró a Fran (el oremus) y al desafortunado Manuel Pablo, regalando su banda. El pecado lo pagó caro cuando Javi Guerrero precipitó al abismo al Depor con una vaselina y Benayoun dibujó el escándalo en el marcador. Lamentable fin de ciclo local. Adiós a Europa. Es momento de hablar de Intertoto, que linda con la dignidad, el compromiso y la profesionalidad. Y mientras, Jabo se aleja de Riazor. Y la plantilla lo sabe.

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El detalle: pitada a Jabo y a Lendoiro

Las poco más de 15.000 personas que acudieron a Riazor dedicaron una sonora pitada al final del encuentro tanto al entrenador blanquiazul como al presidente del club coruñés.

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