Con el espíritu de 1977
Ambos equipos revivirán aquella inolvidable final.


Lo primero que pensamos cuando el siempre caprichoso bombo emparejó a bilbaínos y sevillanos fue en aquella final de Copa de 1977 disputada en el Vicente Calderón, que sigue estando considerada como una de las mejores y más espectaculares de todos los tiempos. Vino muchísima gente de Bilbao y de Sevilla. Al final, el no muy justo pero lícito procedimiento de los penaltis dictó sentencia. Falló Villar uno de sus lanzamientos, y José Ramón Esnaola, actual entrenador de porteros heliopolitano, fue el héroe con sus felinas intervenciones. Por cierto. ¡La que ha liado el hoy presidente de la Federación Española de Fútbol mostrando sus simpatías coperas por el Athletic. A Lopera, como que no le hizo ni pizca de gracia. La cosa derivó en un ligero 'conflicto de páginas web' que parece haber amainado, al menos por el momento.
El pasado.
Pero esta semifinal trae a colación, y de eso hablaremos varios días, las ganas que Betis y Athletic tienen de hacer algo gordo. Los vizcaínos no ganan la Copa desde 1984 y su última final data de 1985 (vinieron al Bernabéu 55.000 seguidores, récord absoluto), siendo derrotados por el Atlético de Madrid merced a dos goles de Hugo Sánchez (Salinas anotó por los leones). Serra por su parte, sigue preguntándose cómo se le pudo escapar aquella final de 1997 con el soberano baño que le dio a un Barcelona que, hoy, por cierto, sigue alucinando por haber ganado aquel partido.
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Y datos curiosos. ¿Se han fijado en que el Betis no elimina a ningún equipo de Primera desde el año 1998? El último fue la Real Sociedad Pero la cosa no termina ahí. También hay 'recadito' para el Athletic. Desde 1987 sólo ha eliminado a tres clubes de la División de Honor: Villarreal, Salamanca y... Betis. Las cosas de las estadísticas.
No por ello debemos restar méritos al camino que ambos equipos han emprendido para llegar hasta la siempre preciada penúltima ronda. Los béticos eliminaron por penaltis al Alcalá de Guadaira. Después derrotaron, no sin algún apurillo, a Cádiz, Mirandés y Gramanet. Los vascos, por su parte, no dieron ningún motivo para que Leonesa, Segoviana, Lanzarote y Valladolid sintieran lo mismo que otros clubes de inferior categoría, que dejaron en la cuneta nada menos que a Barcelona, Valencia o Real Madrid. Este es el encanto de la Copa y por ello, los semifinalistas lo son con todo el mérito del mundo. Esta noche, con un estadio repleto, la fiesta de la Copa del Rey arrancará entre admiraciones.



