Robinho:"Luxemburgo es entrenador y un amigo"
"Tengo que mejorar mucho mi juego aéreo y hacerlo más potente en los cabezazos y necesito igualmente trabajar mi pierna izquierda", ha señalado.

Robinho, delantero del Santos brasileño, piensa en el fútbol europeo y definió a Vanderlei Luxemburgo, el que fuera su entrenador antes de marcharse al Real Madrid, "no sólo como un entrenador, sino también un amigo".
"Luxemburgo es especial, me acompañó a cada instante cuando mi madre fue secuestrada hasta que la liberaron. Fue un respaldo enorme para mí en esos horribles momentos", dijo Robinho.
Su nombre completo es Robson de Souza, pero en el mundo del fútbol se le conoce como Robinho. Nació el 25 de enero de 1984 en Sao Vicente, Brasil. La primera vez que tocó un balón tenía cuatro años. Hoy es uno de los jugadores revelación y uno de los objetivos del Real Madrid para la próxima temporada.
Cuando habla del técnico del club blanco, Vanderlei Luxemburgo, dice que "es el mejor entrenador que conozco y también un amigo". "Mucha gente se asombró cuando se fue al Real Madrid, pero yo no. El es especial", subraya.
En una entrevista a la revista de la FIFA, Robinho recuerda cómo inició su carrera futbolística: tenía cuatro años y empezó jugando al fútbol sala en el Beira Mar, un club de su pueblo natal. Cuando cumplió ocho años pasó al Portuarios, con el que sorprendió al mundo ganando al Santos. Fue en ese momento cuando el club en el que ahora juega se fijó en él. "Esa noche, antes de irme a la cama, les dije a mis padres que quería jugar como Pelé", recuerda.
Los equipos europeos ya se han fijado en él. Está convencido de que su juego mejoraría mucho en el viejo continente cuando mira a futbolistas como Roberto Carlos, Ronaldinho o Cafu. "Han adquirido fuerza y tienen más confianza cuando tocan la pelota", subraya el ariete brasileño.
Robinho analiza el fútbol europeo en la entrevista. Afirma que el ritmo de juego es más rápido y "tendrá que trabajar con empeño en ello". "También tendré que mejorar mucho mi juego aéreo y hacerlo más potente en los cabezazos y necesito igualmente trabajar mi pierna izquierda", añade.
Los últimos dos años y medio de su vida han sido vertiginosos. Se convirtió en futbolista profesional y ganó dos títulos nacionales con el Santos. Además, fue nombrado mejor jugador de Brasil en el 2004, sin olvidar que su madre estuvo secuestrada durante cuarenta días.
Recuerda el secuestro de su madre
Afirma que el secuestro fue "una experiencia espantosa" pero que aprendió mucho de él. "Me di cuenta de que puedo aprender de cada experiencia y fueron lecciones que aprendió para toda la vida", subraya.
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Comenta también que lo ocurrido con su madre hizo que sea mucho más serio con la prensa. "Ahora soy más cuidadoso y sagaz, sentí un profundo dolor que dejó sus cicatrices", añade. Dice que es un trauma del que aún está saliendo que le ha hecho poner mucha atención sobre los sitios a los que va y la gente con quien se reúne: "Hoy soy muy consciente de quiénes son mis amigos".
Robinho no piensa en otra cosa que no sea el fútbol. No le interesa la política ni la economía, pero le apasiona la música. Toca los tambores de samba y le encanta el pagode, una samba más suave y romántica. "Me gusta la playa y los automóviles, pero ahora estoy concentrado en el fútbol y disfrutando de mi familia después de las épocas difíciles", concluye el joven delantero de veintiún años.



