Torres intenta tomar un estadio en pie de guerra
Aguirre y Ferrando juegan al despiste. El Sadar será una fiesta

Hay pocas cosas más bonitas que la Copa. Miren el ambientazo que vive Pamplona ante el partido de esta noche, con su Osasuna rondando la primera final de su historia. Observen como el Atlético ha olvidado de golpe todas sus penas recientes y sueña con los viejos buenos tiempos. Durante las primeras rondas muy pocos se toman el torneo en serio (ni lo harán mientras no dé plaza en Champions). Hoy se arrepienten. Todos querrían estar aquí.
Sin embargo, el que está como cabeza visible de la semifinal es Fernando Torres. Acaba de cumplir 21 años pero se le adivina cierta ansiedad por ganar ya un título. Está ante su primera oportunidad. Tendrá más. Al que le quedan menos balas es al propio Atlético, que debería tener algún trofeo con el que acallar la ambición de su estrella en un futuro no muy lejano. Es sencillo: si no encuentra grandeza aquí, la buscará en otra parte. Ley de vida.
Cualquier aspiración rojiblanca de dejar encarrilada la eliminatoria en la ida pasa por el Niño. Aunque Ferrando juega a esconder la alineación, parece que saldrá con el cuchillo entre los dientes, a esperar, pelear cuerpo a cuerpo y rezar por una genialidad de Torres. Al menos mejorará su compañía, si Ibagaza entra en lugar de Salva.
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El planteamiento de Aguirre es calcado. Siempre adelanta públicamente sus alineaciones y ayer se hizo el despistado. Morales parte con cierta ventaja sobre Milosevic, pero cualquiera de los dos deparará una dignísima lucha contra Perea y Pablo. Pero para pelea, la del centro del campo, con un duelo barriobajero Sosa-Pablo García que, si el paisanaje no les frena, será no recomendado para menores de 18 años. Eso sí, en cuanto a fútbol no hay color. El osasunista es un futbolista extraordinario.
Todo esto aderezado con un ambiente sensacional, con El Sadar lleno y la afición rojilla comiéndose al Atlético en el partido que ambos equipos han calificado como el más importante del año. Quiero que empiece ya. Quiero ver la actuación de Torres ante tanta hostilidad. Quiero saber si un futurible como Aguirre aleja al Atleti de Europa. Quiero disfrutar de una ciudad entera empujando a su equipo. Increíblemente, quiero ver al mismo equipo que me durmió contra Numancia y Espanyol. Quiero épica. En definitiva, ¡viva la Copa!




