La Feria une a dos clubes que andaban enemistados
Del Nido e Izco firman la paz y olvidan viejas rencillas.

La Feria termina para los sevillistas el sábado a las 18:30. Pasaremos lista. Nos vamos a jugar el 25 por ciento de nuestras opciones de meternos en UEFA", es el llamamiento que ha hecho Del Nido desde su caseta, Juan Belmonte 126. Caparrós le ha dado libertad a los suyos para disfrutar de la fiesta sevillana, pero las ganas de guasa quedaron ayer aparcadas. El equipo se juega mucho y bien merece la pena olvidarse ya de la Feria para afianzarse en la Champions.
Atrás quedaron los chistes más picantes, el cruce de declaraciones con Lopera (ya saben, que si uno bebe fino y si el otro sólo seven-up), el escudo del Betis colado en la portada dedicada al Centenario sevillista. Llega la hora de la verdad para un Sevilla que tiene una oportunidad de oro de poner tierra de por medio. El rival que intentará frenar la cuarta victoria consecutiva será Osasuna.
La doble eliminación copera a manos del equipo navarro y los últimos combates de boxeo que han mantenido en cada choque han provocado que, hasta ahora, estos enfrentamientos se vivan con un morbo especial. Y digo hasta ahora, porque la Feria (con su finito o seven-up correspondiente) ha conseguido volver a hermanar a las dos entidades. "Soy un enamorado de la Feria. Aquí no hay rivalidad, sino una grandísima relación", ha gritado a los cuatro vientos el presidente de Osasuna, Patxi Izco, quien ha sido agasajado por José María del Nido en su caseta privada durante varios días de esta Feria. Y es que esta fiesta puede con todo.
Salvo sorpresa, Caparrós apostará por el mismo once que venció al Espanyol. La entrada de Renato (sin traje corto) podría ser la única novedad. Javi Navarro cumplirá su segundo encuentro de sanción. Aguirre pondrá a todos los titulares. Pese a que la semana que viene jugará las semifinales de Copa, hoy saldrá con todo. Quiere amarrar la salvación cuanto antes.
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Joaquín Caparrós, que puede igualar hoy el record de 55 puntos nunca antes conseguidos en una Liga por el Sevilla, cruza los dedos ante ciertas estadísticas. Para empezar, los encuentros de los sábados. Es curioso, pero de los siete partidos que el Sevilla ha disputado en sábado, ha encajado seis derrotas y sólo ha sumado un empate. Como para echarse a temblar. Pero hay más. En esa serie de partidos, los sevillistas han encajado 13 goles por sólo uno marcado. Los números no invitan al optimismo. "Algún día tendremos que romper esa racha", decía ayer el guardameta Notario. Pero hay más. Para colmo, están los números con los que Daudén Ibáñez llega al Sánchez Pizjuán para arbitrar esta cita. Curiosamente, Javier Aguirre nunca ha perdido con este colegiado (dos victorias y seis empates). Además, Osasuna nunca ha perdido a domicilio con él. Caparrós tiembla. Conociendo su superstición, seguro que hoy saldrá al terreno de juego cruzando los dedos.



