Liga de Campeones | Inter - Milán

Berlusconi pide mano dura a la Policía para frenar la violencia

Orden a su ministro de Interior.

<b>ALCANZADO.</b>Dida, segundos después de ser alcanzado.
Joaquín Maroto
Redacción de AS
Actualizado a

El presidente del Gobierno de Italia, y propietario del Milán, Silvio Berlusconi, llamó ayer a consultas a su ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, para analizar los gravísimos incidentes que se produjeron en el partido que el Inter y el Milán disputaron en San Siro, encuentro que tuvo que ser suspendido en el minuto 72 por el árbitro, el alemán Markus Merk, tras una lluvia de bengalas que cayeron sobre el campo y que alcanzaron al portero del Milán, el brasileño Dida.

En la reunión entre Berlusconi y Pisanu también se analizaron los incidentes generalizados en todos los estadios italianos el pasado fin de semana. Paralelamente, el presidente de la Federación Italiana, Franco Carraro, ordenó ayer que los árbitros deberán suspender cualquier partido en el que se produzca el lanzamiento de bengalas. La orden se cumplirá con efectos inmediatos. El ministro Pisanu puso al corriente a su presidente, Berlusconi, de las medidas de urgencia que se van a tomar para frenar la escalada de la violencia en los estadios, entre ellas la de una mayor, y más severa, presencia policial. Precisamente en este punto fue donde Pisanu recibió el plácet de su jefe. Berlusconi ha ordenado que las Fuerzas de Seguridad del Estado se empleen con mayor dureza. Pisanu trasmitirá a los mandos policiales la orden de Berlusconi: mano dura contra los violentos, los saboteadores y los vándalos. La orden de Berlusconi tiene efectos inmediatos, de modo que en el partido de Champions disputado ayer en Turín entre la Juventus y el Liverpool, encuentro de máximo riesgo, ya se apreció una vigilancia policial sin precentes en los estadios de fútbol no ya de Italia, sino de toda Europa.

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Dida, portero del Milán, habló ayer sobre los incidentes en San Siro, y sorprendentemente dijo que no son lo peor que ha vivido en un estadio. "Pasé más miedo en el partido contra el Roma. Un petardo que lanzaron sus seguidores explotó muy cerca, y lo pasé mal porque no dejaron de caer objetos sobre mi portería". Dida, que ayer fue reconocido por los médicos que no le apreciaron ningún daño por la bengala que le impactó explicó que "era inútil tratar de recoger lo que caía, porque no había tiempo para eso. Luego, cuando me alcanzaron, sentí un dolor fuerte y acabé en el hospital, pero afortunadamente no hay más consecuencias".

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