Los lloros de Toché y la complicidad de López
El punta del Numancia fue increpado por algún jugador rojiblanco (alguien apunta a Ibagaza). Luego recibió el cariño de su 'hermano' Antonio López.


Final del partido en Los Pajaritos. El Numancia ha ganado contra todo pronóstico al Atlético y Toché, sin quererlo, se ha convertido en el protagonista del partido. Es el turno de Antonio López, que se dispone a atender a los medios de comunicación. A su lado está el delantero (nacido el primer día de 1983, en la provincia de Murcia) ahora cedido al Numancia. Se intercambian camisetas y Antonio López, al oído, está cerca de un minuto hablando con Toché. El punta del equipo soriano tiene gesto serio, de circunstancias, a pesar de haber elaborado el gol del Numancia. Mientras, la afición soriana, con bombo y tambor, corea y no para el nombre de Toché.
Algún periodista local entiende que entre Antonio López y Toché hay diferencias. "Es como mi hermano y con él no hay ningún problema", aclara el jugador del Numancia para que no haya equívocos. Sin embargo, seguro que Toché no podrá decir lo mismo de algún otro rojiblanco. Posteriormente, alguien del equipo numantino desvela lo que había sucedido en el vestuario del Numancia: "¿Qué querían que hiciera Toché? El problema es de quien le ha dejado jugar. Pero alguno del Atlético le ha insultado por el gol, se lo han recriminado, y está hundido. Ha estado llorando". Su trifulca en el campo con Ibagaza le convierte en el principal sospechoso.
Rojiblanco.
Noticias relacionadas
Toché ha mamado el Atlético. Lleva siete temporadas (incluida ésta de la cesión) en el club del Manzanares, donde debutó en Liga en un Atlético-Deportivo (jornada 25 de la pasada temporada). Muchos aficionados, sin embargo, le recordarán por el encuentro de Copa ante el Sevilla, donde Pablo Alfaro le metió los dedos en el trasero. En Segunda B jugó 76 partidos con el Atlético y anotó 33 goles. La temporada pasada, él, Molinero, Arizmendi... estuvieron a punto de lograr el ascenso con el filial a Segunda. Es un rematador nato y el Atlético no le quiere perder. Este iba a ser su año, pero en un Numancia-Betis, primer partido de Liga,se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Cuatro años antes había sufrido la misma lesión, pero en la otra rodilla.
Por eso los lloros de Toché, que sabe lo complicado que es hacerse un hueco saliendo desde abajo, y la complicidad de su hermano Antonio López. Por eso nadie entiende que alguien le pudiera decir a Toché que no hizo lo que debía.



