Rijkaard sigue los pasos de Cruyff y amarrará
Podría cambiar de táctica, con Iniesta y Gio en el medio

El Barcelona es el primero en la clasificación por haber jugado un buen fútbol, por haber mantenido una apuesta ofensiva en cualquier campo y por haber jugado mejor que la mayoría de los rivales. Pero el Santiago Bernabéu debe imponer más respeto que otros estadios a Frank Rijkaard, que sopesa cambiar el dibujo táctico clásico (un 4-3-3) para seguir, una vez más, los pasos de Johan Cruyff.
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No hay que tener mucha memoria para recordar qué efecto obraba en Cruyff, en sus años al frente del Dream Team blaugrana, la visita a Chamartín. Un temblor comenzaba a recorrer la espina dorsal del mítico holandés, que, a la hora de elaborar sus alineaciones para enfrentarse al Madrid, dejaba de lado su talante ofensivo para tomar inusitadas precauciones. Uno de sus frenazos más sonados ocurrió en la temporada 1992-93, tras ganar la Copa de Europa, cuando colocó a Pablo Alfaro como tercer central, a Miquel Àngel Nadal como falso lateral derecho y a Eusebio Sacristán en una posición muy retrasada. Ganó el Madrid por 2-1.
4-4-1-1. Siempre que Ronaldinho se recupere a tiempo, Rijkaard planea alinear dos líneas de contención, con el brasileño como enganche y Samuel Etoo solo en punta de ataque. Aunque aún no ha podido ensayar con todos, por los problemas de salud de Puyol y Ronaldinho, ayer se vio que Rijkaard podría prescindir de Ludovic Giuly, para poner a Andrés Iniesta por la derecha, con Xavi Hernández y Rafael Márquez en el eje y Gio van Bronckhorst como interior izquierda, en lugar del sancionado Deco. El Bernabéu impone. Incluso al líder más sólido.



