Raúl no tocará balón hasta el sábado, pero quiere jugar
Mientras tanto, Owen marcó cinco goles en la sesión


Raúl González Blanco está dispuesto a jugar el clásico. Ya lo dijo el martes en la conferencia de prensa y hará todo lo posible para estar el domingo en el once inicial y superar la contusión con edema en el pie izquierdo que lo dejó fuera del partido de Liga ante el Albacete. El jugador trabajó ayer en el gimnasio y siguió con su tratamiento de descargas. Hizo bicicleta, pesas y le pusieron hielo en la zona dañada. Hoy saldrá a correr bajo la atenta mirada del recuperador José Luis San Martín y regresará al gimnasio para seguir con el tratamiento. Mañana se entrenará, aunque no todo el rato con el grupo. Tocará balón, pero sólo con la pierna izquierda. El sábado será el único día en el que el capitán blanco completará la sesión como uno más del grupo. Los médicos le verán cada día para comprobar su evolución y Pedro Chueca, su fisioterapeuta, le pondrá a punto para el clásico.
Los que demuestran que están en un momento inmejorable de forma son Casillas y Owen. En el entrenamiento vespertino (hubo doble sesión), Luxa dividió el equipo en cuatro equipos de cinco integrantes. Se jugaron varios partidillos y hubo recital de ambos. Casillas parando balones y Owen metiendo goles. El inglés consiguió cinco tantos y llevó a su equipo (peto azul) a conseguir la victoria final.
Becks, bien. El que no genera dudas es Beckham. El inglés se entrenó con el resto de la plantilla y completó la sesión preparada por Mello. Ya tiene olvidada la elongación muscular con edema en el músculo tensor fascia-lata de la pierna izquierda que se produjo el pasado miércoles en el partido que jugó con Inglaterra ante Azerbaiyán.
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Pique entre Michel Salgado y Ronaldo
Así comenzó el pique: en una jugada, Ronaldo sacó el brazo para proteger el balón y golpeó a Michel Salgado, al que no le gustó la acción y decidió emplearse como suele en los entrenamientos: con absoluta intensidad. Nada le importó al lateral gallego haber salido de una reciente lesión para tirarse a los pies de Ronie en su intento de arrebatarle el balón, lo que ocurrió varias veces. Esto ocurrió en el entrenamiento vespertino, dedicado a jugar partidillos. Una vez finalizado el ensayo, los implicados ya habían olvidado lo sucedido.



