Osasuna espera que la Real le ayude a frenar su caída
No ha ganado en 2005. Mil rojillos estarán en Anoeta


Muchos ojos van a estar pendientes esta tarde del Real Sociedad-Osasuna. Ojos, sobre todo, de gente de Mallorca, Albacete y Soria, sufridos aficionados que se aferran a una victoria de la Real -y al renacer de su equipo, claro- para continuar un año más en Primera a costa de un Osasuna en caída libre (no ha ganado en 2005). Pero hay una cuestión que les debería tener con la mosca detrás de la oreja. Y no es para menos. La historia reciente dice que cuando un equipo vasco o navarro está necesitado y se enfrenta a otro sin presión alguna, se lleva los puntos en la gran mayoría de los casos.
Sucedió en Mendizorroza, en 1999, cuando el Alavés selló su permanencia gracias a la bondad de la Real, que incluso pidió perdón por marcar un gol, obra de De Pedro. También se produjo en Anoeta, en la última jornada de la temporada 2000-2001, en un partido que le dio a Osasuna la salvación ante el beneplácito general de la grada. Y se repitió en El Sadar, en 2002, choque tras el cual el Alavés certificó su pase a la UEFA por primera vez en su historia.
Cambios en la zaga. La de hoy puede ser una historia parecida y todos los precedentes así lo indican. Eso sí, en esta ocasión existe una pequeña pero sutil diferencia, pues la Real no está todavía salvada. Tampoco la afición ha pasado un año como para aguantar este tipo de favores. Muchos de esos problemas se han originado en la línea defensiva y ahora, con la vuelta de Brechet tras su larga lesión, Luiz Alberto puede ser quién pague los platos rotos. También Javier Aguirre quiere cimentar la recuperación de su equipo desde la propia zaga. Por eso mismo, volverá a los orígenes, a la defensa compacta de hace unos años, para cerrar la herida. Mil fieles estarán con él en la grada.
Noticias relacionadas
Garrido ya es titular tras su lesión
Javi Garrido se ha vuelto a hacer con la titularidad, después de que Rossato aprovechara la lesión del jugador guipuzcoano para disputar varios partidos de inicio. El joven lateral realista comentó al respecto que "no me puedo quejar, pero es cierto que me gustaría terminar la temporada jugando. Sabía que no iba a estar solo en el puesto y por eso no me pilló por sorpresa la llegada de Rossato", añadió. El defensa txuri-urdin considera que la Real tiene que garantizar cuanto antes la permanencia: "Lo que importa es coger los 42 ó 43 puntos que nos dan la salvación".



