El Valencia se presenta en Zaragoza con siete bajas
Piruetas de López para hacer un once. Villa sí jugará

Conforme se aproxima el final de la temporada, el fútbol en sí va quedando arrinconado en los periódicos hasta el día del partido, y en el mientras tanto de cada semana mandan las revelaciones sobre el futuro, alguna negociación y nombres de hipotéticos fichajes. Esta semana ha sido así en el Zaragoza y también en el Valencia. Y, en medio de ese contexto un poco descuidado, Antonio López y Víctor Muñoz han hecho lo posible intramuros de sus vestuarios para sostener el foco de los suyos en el partido de esta noche. Que tiene miga.
Lo que se juega en La Romareda es Europa desde todos los puntos de vista. El Valencia, que ha recobrado cierto optimismo desde que se sacó la chaqueta metálica de Ranieri, está ya en posición de disparo para la Champions, la obligación mínima para un campeón de Liga. Lo del Zaragoza está menos claro. Ha habido semana movidita, que diría el otro, con despachos, galas y declaraciones, y la última posibilidad de la UEFA se oculta en estos nueve partidos. Sí, de acuerdo, está lejos y hay mucho tráfico en la frontera... Pero si el Zaragoza dispone hoy del Valencia, veremos el subidón.
Bajas. Antonio López se ha pasado toda la semana pendiente de Aimar, al que al final no quiere poner en riesgo. Pero hay seis bajas más en el Valencia, todos gente de la primera línea como Baraja, Sissoko, David Navarro, Vicente, Curro Torres o Xisco. Caneira llegará directamente de Lisboa, donde ayer el Valencia hizo la entrega oficial del trofeo de la UEFA que también ganó el año pasado. Aun así lo que queda no es precisamente un equipo del montón. Mista podría derivar hacia la izquierda para montar el spaghetti western arriba: Fiore y Di Vaio. En el Zaragoza, Villa está a punto a pesar de que arrastra un golpe en la cadera. El delantero asturiano busca goles que le faltan y que sumen para ese sueño algo desmadejado de la UEFA.
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El Valencia, vigente campeón de la Copa de la UEFA, devolvió ayer el trofeo a Lisboa, sede de la próxima final. En presencia del presidente de la Federación Portuguesa, Gilberto Madaíl, el Valencia entregó el trofeo al director general de la UEFA, Lars-Christer Olsson, que se lo cedió a Carmona Rodrigues, vicealcalde de Lisboa, para su custodia hasta la final del 18 de mayo. En representación del Valencia estuvieron el vicepresidente Vicente Soriano, el consejero Juan Armiñana y el futbolista Marco Caneira.




