España nunca ha perdido en suelo yugoslavo
Tres victorias y cuatro empates.


España no se ha enfrentado a Serbia como tal, una nación nueva cuya selección ha recogido el testigo de la antigua Yugoslavia. Pero España con Yugoslavia tiene 19 batallas, siete de ellas libradas en su terreno, en Belgrado, Zagreb y Ljubliana, sin una sola derrota y con tres victorias y cuatro empates.
España se estrenó en suelo yugoslavo el 30 de abril de 1933, en Belgrado. Fue un partido amistoso que no acabó como tal. Por entonces los partidos eran arbitrados por un colegiado neutral que siempre iba acompañado por dos linieres, uno de cada selección en litigio. Tras el definitivo 0-1 de Goiburu, el capitán yugoslavo Marjanovic se enrabietó con el linier español por un fuera de juego, le cogió el banderín y se lo partió. Feo final que nada tuvo que ver con el emotivo recibimiento que días antes habían brindado a la Selección, especialmente a Ricardo Zamora, llevado a hombros por los aficionados yugoslavos desde la estación de tren hasta el hotel donde se hospedó España. El Divino era un héroe.
La siguiente visita también fue a Belgrado (27-10-68), un 0-0 con Luis Aragonés como el 9 de España y sustituido por lesión a los 20 minutos por Pereda. Posteriormente llegó otro 0-0, esta vez en Zagreb (21-10-73) y a la cuarta tuvo lugar el histórico partido de La Batalla de Belgrado (30-11-77). A España le valía el empate e incluso perder por un gol para clasificarse para el Mundial de Argentina, y la Selección logró el pase (0-1) con el inverosimil gol de Rubén Cano con la espinilla. Un eufórico Juanito lo celebró al ser sustituido haciendo un gesto a la grada con el pulgar hacia abajo. La afición yugoslava respondió con el famoso botellazo que dejó al madridista descalabrado.
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La venganza.
Juanito se vengaría un año después en Zagreb al marcar el primer gol del victorioso 1-2. El 26 de mayo de 1990, España volvió a ganar, esta vez en Ljubliana: 0-1 con gol de Butragueño. El último partido de la Selección en tierras balcánicas fue el 1-1 de Belgrado, el 30 de abril de 1997, ambos goles marcados de penalti por dos madridistas: Hierro y Mijatovic.



