Milito abre una herida en un Sevilla sin puntería
Otro error defensivo provocó la derrota de los locales

El enésimo error defensivo del Sevilla regaló a Milito el gol de la victoria a un Zaragoza que, sin forzar lo más mínimo la máquina, puso un bonito broche a su semana. Empató en Viena y ató en el Sánchez Pizjuán su segunda victoria a domicilio. Todo gracias al enorme descenso en el rendimiento que está sufriendo el equipo de Joaquín Caparrós. El Sevilla ha entrado en crisis: sólo ha sumado dos puntos de los últimos 15 disputados, su peor racha de la temporada. Y ha convertido Nervión en un terreno abonable para cualquier rival.
El Zaragoza se limitó a saltar al campo a ver por dónde salían las cosas. El esfuerzo del jueves pasado lo justificaba todo. Sin embargo, se encontró con un infantil despiste de Pablo Alfaro que explotaron hasta el final. Por lo demás, el conjunto de Víctor Muñoz se atrincheró inteligentemente para darle valor al gol de Milito, quien hizo un partido perfecto en todos los órdenes.
Curiosamente, el dominio y las ocasiones fueron sevillistas, pero los de Caparrós han asumido una serie de defectos con los que les será imposible ganar: cada balón colgado en su área es medio gol, los delanteros necesitan infinidad de ocasiones para marcar, el cansancio está pasando factura y las jugadas a balón parado y de estrategias han pasado a entrar en el apartado humorístico. El mundo al revés: Darío, que no está para nada, lanza y Renato... remata.
La habilidad de Jesús Navas fue el mejor recurso de los sevillistas. El canterano lo intentó una y otra vez con sus regates, pero no encontró efectividad en el acompañamiento. En el primer periodo, Antoñito desperdició dos claras ocasiones. Las envió fuera. No hubo más. Y gracias, porque Villa envió un balón al palo y Esteban le hizo un paradón a Galletti. Con el marcador a favor, la velocidad de Villa y Óscar y el peligro por banda de Galletti y Savio eran una amenaza en cada contragolpe.
Antoñito fue pitado y Caparrós se la jugó con Kepa y Darío. Bueno, ¿y Aranda y Makukula? En el descanso del descanso. No estaban ni convocados. Los refuerzos siguen sin aparecer. El Sevilla, con todo en contra, soltó lastre y se fue a por todas. Más ocasiones: Luis García le hace un paradón a Baptista; Darío manda otra fuera; Kepa, desde lejos, Navas... Con todos arriba, Galletti pudo sentenciar en dos contras. 0-1. El Zaragoza respira y en el Sevilla se abre una herida. Se escucharon pitos en el Pizjuán.
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El detalle: emotivo minuto de silencio
Los casi 40.000 aficionados que estuvieron en el Sánchez Pizjuán guardaron un emotivo minuto de silencio antes del encuentro para recordar a las víctimas del 11-M. Con música de fondo, el silencio fue sepulcral. Hacía tiempo que no se guardaba con un respeto tan serio. No se escuchó ni una sola voz.



