Primera | Racing 3 - Mallorca 0

El Racing le pone fecha de caducidad al Mallorca

Excepcional arranque cántabro con un 2-0 a los 4'

<b>AL MINUTO. </b>Anderson es felicitado Pablo Casar y Regragui tras marcar el1-0 en la primera jugada del partido.
Javier Hernández
Redactor en el Diario AS desde 1992. Presentador, narrador y comentarista de Turf en TVE durante 16 años (2005-2021). Autor del libro 'Atleti somos nosotros'.
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El Racing no tuvo suerte, fue dichoso, que es tener voluntad de suerte. Por eso se puso 1-0 en el primer minuto y 2-0 tres después. Le fue suficiente que Morán interpretase los espacios, dejando caer el balón entre Ballesteros y Ramis para que apareciesen primero Anderson y luego Aganzo con una meritoria media chilena. Violada esa zona de seguridad que representa el espacio entre los dos centrales, el Mallorca ya no supo qué hacer consigo mismo. O se le paró el reloj o salió alelado, o las dos cosas. Porque lo cierto es que el Mallorca tardó media hora en reaccionar.

Dos temores tenía Héctor Cúper antes del partido: los espacios y la velocidad del rival. Una vez que el Racing descubirió lo primero, surgió lo segundo. Las carreras de Morán, excepcional en la conducción del balón, las subidas de Regueiro haciendo trizas la banda de Campano y Cortés, la anarquía bien interpretada de Javi Guerrero y el acecho de Aganzo, siempre con la caña y generosamente dispuesto a una pared.

El Mallorca aceptaba el desenlace sin revelarse ante él. Las únicas señales que emitió fueron remates tan lejanos como desesperados de Arango, y de vez en cuando alguna inquietud sin más de Luis García por el área.

Igual de satisfactoria que la primera comenzó para el Racing la segunda parte, con un gol de Benayoun a los seis minutos otra vez por el centro de la defensa. Cúper debería tirar de las orejas a sus centrales del mismo modo que hizo Ballesteros con Anderson. Ahí sí que no le faltó tiempo al central para salir corriendo al amago de trifulca.

Viendo la dureza del resultado y que su equipo no planteaba ni desafío, Cúper puso intención, metió a Tuni por un defensa y se confió a que Correa tuviera un día de gloria. Pero todo lo más que le deparó el partido al Mallorca fueron disgustos, o sustos, como la vaselina de Jonatahan Valle que Poli sacó un milímetro antes de traspasar la línea de gol.

El mayor pecado del Mallorca fue ponerse en manos del destino, dar ventaja al rival creyéndole inocente, porque si algo definía a este partido era que la desgracia de uno supondría la satisfacción del otro. Y así fue. Mientras el Mallorca ya sólo ve nubarrones donde antes había posibilidades, al Racing ya sólo le falta descorchar el champán. Siete puntos ya no es diferencia, es mucha distancia.

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El detalle: peor mallorca a domicilio

La derrota confirma la mala condición de visitante que tiene el Mallorca. El equipo balear ha sumado su novena jornada consecutiva sin ganar a domicilio, lo que iguala su peor racha como visitante desde su último ascenso a Primera. La última victoria del Mallorca fuera fue el 21 de noviembre: 1-2 en Zaragoza.

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