Antoñito contra el cerrojo
Caparrós tirará de la escuela sevillana. El Parma viene sin sus estrellas

"No seremos comparsas. Los podemos eliminar", así de rotundo fue Caparrós. El Sevilla está convencido de que puede hacer historia colándose en los cuartos de final de la UEFA. Y las opciones reales han crecido, por lo menos así lo dice la teoría, al comprobar que el Parma sacará esta noche en el Sánchez Pizjuán a un once plagado de suplentes. La lista de convocados de Carmignani invita al optimismo y obliga a los sevillistas a dar un paso importante.
El conjunto italiano está más pendiente del importantísimo encuentro liguero que disputará el domingo ante el Atalanta que de la cita europea de hoy. El Parma, que lucha por no descender de categoría, se enfrentará en Bergamo al colista de su Liga. Por este motivo, Carmignani ha dejado en Italia a muchos de sus titulares: Bucci, Bettarini, Morfeo, Olive y los sancionados Bolaño y Cannavaro. Y lo más importante, tampoco estará hoy en Sevilla su gran estrella Alberto Gilardino, quien se codea actualmente (con 14 goles) en el Calcio con super-delanteros como Montella, Adriano y Shevchenko. En la convocatoria figuran jugadores del filial como Galuppo, Sikur o Gibbs.
Estas circunstancias unidas al hecho de ver al rival italiano clasificado en el puesto dieciséis de su competición deben crear expectativas más sólidas para los de Caparrós. No obstante, en el Sevilla todo el mundo huye del papel de favorito que se le otorga. "El Parma rota en la UEFA a sus jugadores. Con un equipo similar eliminaron al Stuttgart", explicaba Monchi, con tintes de cautela.
Salvo sorpresa, que no se espera, el guión del encuentro parece establecido. El Parma explotará al máximo el sentimiento italiano futbolístico para llevar a su máxima expresión el conocido catenaccio. El objetivo: instalar un candado en su portería para agarrar un empate a cero que sería celebrado como un triunfo. Así, en la vuelta se lo jugarían todo con los buenos. Para abrir el cerrojo, Caparrós apostará por... la escuela sevillana. Instalará en las bandas a dos jugadores rápidos y habilidosos como Navas y Jesuli. Renato se quedará fuera y la pareja de pivotes será más agresiva: Jordi-Martí. La orden: presionar y abortar cualquier amago de contragolpe. Encajar un gol sería letal. Arriba, la habilidad de Antoñito y el gol de Baptista. Sergio Ramos será central. La escuela sevillana tiene una misión. La imaginación contra el catenaccio.
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Se espera otro gran lleno en el Sánchez Pizjuán
Después del Stuttgar, eliminado por el Parma, el Sevilla es el equipo que más aficionados está metiendo en su campo en los encuentros europeos. Con una media de 40.000 espectadores, la hinchada sevillista se ha convertido en una pieza clave para el equipo. Presidente, técnico y jugadores han solicitado la presencia masiva de los aficionados ante el Parma. Por otro lado, Caparrós no podrá sentarse en el banquillo por sanción. Estará en un lugar de la grada conectado con Antonio Álvarez.



