"Hace tres años lo veía más negro que ahora"
El día 18 hará dos meses que el central visitó el quirófano para ser operado de una tendinitis aquílea; no juega desde el 19 de diciembre de 2004 y vive los partidos desde la grada con el sufrimiento del que quiere ayudar y no puede.

Le imagino deseando saltar al terreno de juego.
Eso quisiera yo. Tengo ganas de volver a jugar cuanto antes. Ya he empezado a correr, aunque sufro aún algo de dolor porque me dieron un plazo de dos meses o dos y medio y ahora se cumple un mes y tres semanas, así que teóricamente este pequeño dolor es normal y a medida que se vaya reduciendo aumentaré el volumen de trabajo.
¿Se sufre mucho siguiendo al equipo desde fuera?
Se sufre bastante, cuando te encuentras sobre el campo estás metido en el partido y cuando estás fuera te sientes impotente y más aún cuando las cosas no van bien.
¿Cómo ha visto los tres últimos partidos: las derrotas contra Levante y Villarreal y la victoria ante la Real Sociedad?
Hay veces en las que preferirías no ver los partidos, porque parece que te va a dar algo viéndolos, ya que no tienes la costumbre de hacerlo desde fuera del campo. En las circunstancias en que estamos, perder dos partidos seguidos, como los del Levante y el Villarreal, te hacen sentir una impotencia tremenda y sólo te queda confiar en los compañeros y esperar a que, como en el último encuentro ante la Real Sociedad, ganen otra vez tres puntos vitales. Deseo volver cuanto antes para ayudar en lo que pueda.
En su ausencia, ¿cómo ha visto a los centrales Ramis, Ballesteros y Iuliano?
Les veo bastante bien, porque hay que tener en cuenta un detalle: el equipo ha encajado goles que ni nosotros mismos nos creemos. Y es que, cuando se está abajo y las cosas no salen, cualquier ocasión mínima del contrario acaba en gol. Es algo que sucedió en Villarreal. Allí vi al equipo muy bien, pero ellos se acercaron dos veces y marcaron dos goles.
¿Se parece en algo esta situación a la de hace tres años cuando el Mallorca salvó la categoría en la última jornada?
Ahora estamos a sólo cuatro puntos del rival que nos antecede y al que visitamos el domingo, así que ganando allí se verán las cosas de otra forma. Hace tres años, a dos jornadas del final, me veía en Segunda porque teníamos que puntuar en el Bernabéu y ganar al Valladolid, además de esperar otros resultados, y conseguimos salvarnos. Entonces lo veía más negro.
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¿El partido de Santander es la final?
Sí, es el partido más importante de los que nos quedan, pero será difícil porque ellos también se van a dejar la piel.




