Media Liga le sigue los pasos a Juan Rodríguez
No es una cuestión de oportunismo. Tapia venía repitiendo desde hace tiempo que Juan Antonio Rodríguez Villamuela (1-4-82, Málaga) es un crack. El tiempo (y el futbolista) le ha dado la razón. Ante el Espanyol consiguió su tercer tanto en Primera. Ya no es una casualidad. Y claro, los clubes miran con mucha atención su despegue.


Hace apenas un par de meses, el narrador de Audiovisual Sport hasta confundía su nombre. Javi Rodríguez le llamaba, como si fuese el base del Leche Río Breogán o la institución del fútbol sala, de Playas de Castellón, que colecciona títulos con Javier Lozano. Pues Juan Rodríguez, no Javi, ya es uno de futbolistas de la Liga. Y nadie se equivoca ahora. En la banda o en el centro, allí donde decida Antonio Tapia, el canterano, hombre de confianza del entrenador de Baena, ha roto a jugar y se ha hecho un espacio en la élite. Sus tres goles (ante Sevilla, Atlético de Madrid y Espanyol) ya le han puesto en el escaparate de la competición. Tanto que Juan Rodríguez está en la agenda de Betis, Sevilla, Valencia y Atlético de Madrid, que en los últimos partidos han seguido con interés sus evoluciones y que al final de temporada podrían intentar algún tipo de movimiento.
Rodríguez acaba contrato el 30 de junio de 2006 (su cláusula es de 12 millones de euros), por lo que el Málaga está obligado a renovarlo ya para que no se vaya libre la temporada que viene. O eso, o venderlo para sacarle todo el dinero posible. Seguro que Antonio Tapia no estaría muy satisfecho con esa última medida. Es su norte y su guía en el campo. "Para mí es un crack", resumió en una entrevista a AS la semana pasada el técnico blanquiazul.
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La vida le ha cambiado a Rodríguez en apenas un mes y medio. La temporada pasada, Juande se olvidó de él. No le convencían sus características y, si le dio alguna opción, fue pegado a la derecha. Sin confianza, el canterano se derrumbó y buscó una salida. Fue tan valiente que no le importó tener un contrato profesional con el primer equipo. Decidió acudir al rescate del filial de Tapia y jugó los últimos 10 partidos de Liga en Segunda División. Lo hizo de cine y cogió fuerza para empezar la actual temporada. Con Manzano casi fue a peor. No encontró acomodo en el 4-4-2 del jiennense y, aunque fue titular en la primera jornada ante el Atlético de Madrid en el Calderón (estaba ausente Wanchope y Amoroso no andaba a tope físicamente), desapareció del mapa. Su situación se empezó a parecer peligrosamente a la de la temporada anterior. Los rumores se dispararon. Rodríguez, amante de lo que hace, no quería estar sin jugar y empezó a buscar salidas para no verse encerrado en el banquillo. Le dolía verse en esa situación porque pensaba que podía aportarle mucho más al equipo. De pronto, su rol en el equipo ha cambiado. Se ha convertido en imprescindible. Él y sus goles, que le han dado tres victorias al Málaga. Su capacidad de llegada ha impresionado a los ojeadores, que quieren seguir de cerca su crecimiento.
El Málaga, que no tenía previsto acometer su revisión de contrato a corto plazo, puede verse obligado a cambiar de planes en el futuro. Manuel García Quilón, representante del futbolista, ya tiene bien avisado al director general del Málaga, Antonio Mendoza. Habrá ofertas por el futbolista y, si no hay una buena oferta para la ampliación, esperará al final de compromiso para negociar su futuro. El caso es que, de ser un jugador con escaso protagonismo, Juan Rodríguez ha pasado a ser uno de los jugadores de moda de la Liga española y, sin duda, la bandera de la afición blanquiazul.



