Rooney fracasó en su regreso a Goodison Park
Ganó el United (0-2) pero Wayne pasó inadvertido


Wayne Rooney regresaba a Goodison Park, el campo que le vio hacerse figura, y el Manchester United contrató a un ex soldado del SAS, el cuerpo de élite del Ejército británico, para proteger al chico por todo Liverpool: excepto en la hierba de Goodison Park, claro. Allí, en el campo, no hizo falta que nadie protegiera a Rooney: quien recibió el impacto de una moneda, en el segundo tiempo, fue Carroll, el meta del United. Curioso: donde sí alcanzaron a Rooney con un teléfono móvil, fue en Anfield, hace unas semanas. Celebró un golito al Liverpool y...
Sir Alex Ferguson anunció que Rooney (19 años) tiene "respuestas para todo". Pero cuando el chico chaparro del Mersey se acelera, como en el célebre España-Inglaterra del Bernabéu, el ansia y el exceso de valor le hacen rematadamente torpe.
En el segundo tiempo, ya con el 0-2 y el Everton entregado, Rooney falló dos sensacionales ocasiones de gol. Fortune y Cristiano Ronaldo (minutos 23 y 58) habían silenciado el rugido de Goodison Park, un clamor cuando Rooney tocaba el balón. En el 0-1, Stubbs y Yobo se obsesionaron con Rooney y dejaron solo a Fortune, que machacó el centro de Ronaldo.
Ante el temor de la Policía, mucha gente había estado todo el día bebiendo cerca de Goodison, que amaneció con pintadas contra Rooney: "Traidor". Al fin, algunas decenas de individuos vestían la camiseta que el mismo Rooney hizo famosa: "Only a blue, always a blue". "Sólo un azul, siempre un azul". Ahora, Rooney es un red, un rojo, pero desde luego no es Ruud Van Nistelrooy.
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