Kovacevic tumbó al final a un Sevilla sin ambición
Los andaluces se mostraron demasiado conformistas

Dicen que las estadísticas están para romperlas. La Real lleva desde el 4 de diciembre sin ganar en casa, el Sevilla aún no se ha estrenado en Anoeta ni jamás encadenó tres victorias a domicilio en Primera (hasta ayer llevaba dos). Así, el empate a cero parecía marcado a fuego desde el inicio. Todo iba encaminado hacia ello, hasta que Kovacevic cazó un balón a falta de cuatro minutos para que finalizara el partido. Alfaro se quedó mirando, dejó que se diera la vuelta y... sentenció.
Fue lo único destacado de un mal partido. La primera parte ya fue un abuso de mal fútbol y aburrimiento. Tan sólo un par de cabalgadas de Nihat animaron un encuentro que se vino abajo desde el principio. El turco animó algo la cita, pero más por el peligro que se le presupone que por el mostrado en el terreno de juego. Por lo demás, la Real se quedó en el intento. Nada de nada. El Sevilla se limitó a aguantar sin valentía ni ambición. El equipo buscó, una y otra vez, desesperadamente a Antoñito, que parecía el único capaz de darle algún sentido al juego ofensivo. Los sevillanos mostraban su peor imagen. Renato y Martí no aparecían. El brasileño da un partido bueno y cinco mediocres. Su precio y caché le obligan a hacer mucho más. Sales y Adriano no se acercaron a la línea de fondo ni una sola vez y Baptista ni la tocó. La única ocasión de los sevillistas llegó en el 40'.
Nihat tuvo que quedarse en el banquillo por una lesión y el equipo de Caparrós pareció respirar profundamente. El Sevilla se quitó el miedo que le daba el turco y dio un paso adelante. Incluso, el inofensivo juego de la Real animó al entrenador nervionense a cambiar un centrocampista (Renato) por otro delantero (Aranda). Amorrortu, sin su gran arma, perdió casi todas sus opciones de llevarse el encuentro. Su equipo se acorraló aún más y se la jugó metiendo balonazos arriba a Kovacevic. La casta de Rekarte y alguna incursión de Rossato eran lo único salvable en el equipo vasco. Las entradas por bandas del brasileño y sus lanzamientos de faltas mantenían a los suyos con esperanzas de lograr algo positivo.
El Sevilla, tras desperdiciar tres cuartas partes del encuentro se lanzó arriba, pero sin rendimiento. Su cobardía le pasó factura con un balón suelto que pescó Kovacevic. La Real aprovechó su suerte, pero mantener la Champions hay que ofrecer más y ayer los de Caparrós mostraron su peor imagen.
Darko volvió a marcar tras mes y medio
Desde el 22 de diciembre no marcaba Darko Kovacevic goles para la Real. En aquella ocasión, en Málaga, el balcánico anotó por partida doble y permitió que su equipo venciese con facilidad al cuadro local por 1-5. Ayer, el ariete realista saboreó de nuevo las mieles del gol con un tanto importantísimo para su equipo y que permitió que los tres puntos se quedaran en casa. Su trabajo y su lucha constante bien lo merecían y al final hubo premio para el serbio.
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El detalle: anoeta es gafe para el sevilla
El Sevilla aún no sabe lo que es ganar en Anoeta. El conjunto rojiblanco ha disputado en este campo ante la Real Sociedad ocho partidos de Liga. El Sevilla tampoco ganó en Anoeta en el partido de Copa que jugó contra la Real en 1993 y en el encuentro disputado ante el Athletic en 1997 por la clausura de San Mamés. Con el resultado de ayer, sigue la mala racha.



