Copa del Rey | Atlético 1 - Numancia 0

Torres ganó a la faringitis

Provocó y marcó un penalti dudoso. Pasó el Atleti

<b>DE NUEVO, DECISIVO. </b>Graff intenta quitarle el balón a Fernando Torres, que acabaría resolviendo la eliminatoria con un penalti muy polémico.
Iñako Díaz-Guerra
Actualizado a

Empecemos por el penalti porque es lo que todos estarán discutiendo. Bien, pues nosotros también. Tras mil repeticiones, tenemos un grupo que piensa que es, otro que piensa que la falta es fuera, otro que piensa que Torres se tiró y otro que no piensa. Pero de este último les hablaré otro día. El caso es que no cargaré contra Carmona, porque eso ya lo hará un Numancia que está indignado con el colegiado y no con el lamentable partido que realizó. ¿Que qué creo yo? Creo que Antonio agarra, ligeramente sí, pero agarra al Niño cuando va a entrar en el área, pero me parece que aún está fuera. Para mí, una simple falta.

Aunque también puede ser que a esas alturas ya no pensara con claridad, porque no es fácil que un cerebro funcione después de la doble sesión de comedia involuntaria que ha ofrecido el Atlético ante Levante y Numancia. Eso sí, me atrevería a asegurar que a los 18.000 pingüinos que se acercaron al Calderón la película no les estaba haciendo ni pizca de gracia. Menos mal que siempre nos quedará Torres.

El Niño se levantó sin fiebre y, aún con la faringitis dando la lata, decidió jugar. Se sospecha que, para convencerle de que era indispensable, le pusieron antes de acostarse un DVD de Greatest hits de Salva. El hincha rojiblanco que lleva dentro no pudo soportarlo.

Siempre él. Así que, a medio gas, Torres decidió el partido provocando el penalti y transformándolo sin problemas. Una vez vi a Jordan meter 38 puntos en la final de la NBA con fiebre y vómitos. Lo de ayer fue menos heroico y me da cierta vergüenza compararlo, pero al nivel en el que se mueve este Atlético es casi equivalente. Las semifinales de Copa le dan un respiro a un equipo que juega fatal, pero que tiene argumentos para defender que Europa está cerca y que aspira legítimamente a un título.

Las cosas del fútbol, porque que el partido de ayer fueran unos cuartos de final de la Copa resulta estremecedor. Máximo Hernández salió a defender con ocho, pero si Rafa y Miguel son los dos mejores delanteros con los que cuenta, uno se pregunta si no era mejor haber salido con diez atrás. Durante un rato, la comparación hacía parecer bueno a Salva, que en la primera parte mostró cierta mejor tres remates se le fueron a sólo tres metros de la portería y otro al larguero. El disparo a puerta estaba por llegar.

Y vaya si llegó. En el 59', Ibagaza, que estuvo muy enchufado toda la noche, le envió un pase magnífico, la defensa tiró mal el fuera de juego y se encontró con el balón controlado en la frontal del área pequeña. Núñez colaboró dejándose caer como un saco, pero no pensaría el malintencionado portero que iba a confundir a nuestro héroe. Salva, de certero disparo, logró golpearle en las piernas. Uno no puede luchar contra su naturaleza.

Después de esto, el Calderón empezó a temerse lo peor, pero nunca hubo verdadero peligro. Entre Colsa, que volvió a demostrar que ahora mismo es el mejor centrocampista del Atlético, y el geniecillo displicente que es Ibagaza se bastaron para controlar al Numancia. Las pocas veces que no lo lograron, los sorianos se desactivaban solos. Por ejemplo, provocaban un córner con tres rematadores de más de 1,90 y lo lanzaban directamente fuera. Aún así, de no haber mediado el polémico penalti, tal vez el 0-0 hubiera durado hasta que Richard Núñez lograse controlar sin caerse. Si el Atleti va a ganar la Copa, que es probable, ¿no podrían dársela ya sin necesidad de jugar? Por favor.

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