Rubén, el hombre que jamás tuvo una oportunidad

Rubén Falcón (Zaragoza, 8-10-1977) lleva cuatro temporadas merodeando por la primera plantilla del Zaragoza. Ha sumado más de cuarenta convocatorias en Primera, con sólo cinco minutos jugados (el domingo pasado, en Albacete) y un gol recibido (el penalti de Pacheco). "Soy el portero menos goleado de España, no juego nunca... Ya tenía ganar de poder disfrutar de una oportunidad". Pues ahí la tiene, por obra y gracia de Teixeira Vitienes. Rubén es el cuarto portero del Zaragoza, pero las lesiones de Láinez y Zaparaín y la sanción de Luis García le abren las puertas de Primera a un zaragozano que conoció una cesión en el Almería (temporada 2002-2003), y que estuvo a punto de colgar los guantes el pasado verano cansado de esperar una oportunidad que se le negaba en este club... y fuera de él. Rubén se quedó, cerró la boca y esperó.
A este Reserva de la portería se le endulzó el morro en Almería. Allí perfeccionó el mundo del tapeo, del buen vino y la mejor mesa. Es un placer que Rubén le cuente a uno su vida rodeado del foie que compra en un lugar de Cuarte del que algún día hablarán las revistas especializadas.
Entre mostos, este zaragozano del barrio de Delicias repasa aquellos años en que se debatía entre los estudios y sus pinitos futbolísticos en el Ebro y el Racing Delicias. El Real Zaragoza le descubrió de juvenil y ya no le ha soltado.
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Con los años, el guardameta titular del Zaragoza de esta noche ha ido cultivando su amor por los coches de época tanto como por los guantes. Rubén recuerda todavía el día en que se compró vía internet un Mini de los antiguos. Se fue a Barcelona para recogerlo y tardó horas en volver, con un humo negro amenazante. No hace ni dos días se le vio por la Ciudad Deportiva fardando de Mini ante los BMW, Mercedes y Porsche de los grandes nombres del vestuario.
Su gran momento ha llegado. "Me van a venir a animar más de treinta familiares, amigos... Pero aun así he podido dormir tranquilo estos días". Suerte para este enamorado de la portería, de la comida y los coches.



