"Paso del fracaso a la gloria en un solo minuto"
Sus últimos goles, especialmente el último ante el Levante, le han relanzado a la titularidad y Caparrós ya no duda tanto para el acompañante de Baptista en el ataque. El canterano es capaz de lo mejor y de lo peor, aunque ahora reconoce que está en un momento dulce.

Un cronista rebuscado diría que es usted guadianesco. Aparece sin avisar y desaparece cuando menos te lo esperas. El domingo volvió a marcar y jugó un partidazo. Andaba perdido...
Este año las cosas no me estaban saliendo como deseaba en un principio. Jugaba poco y no llegaban los goles. Pero en los últimos partidos todo ha cambiado un poco para mí. Siempre intento que las cosas me salgan bien, pero eso no es fácil. Parece que ahora sí estoy pasando por un momento dulce.
Una pena lo de Pamplona.
Ahí se nos cortó una buena racha. Ya he dicho muchas veces que nuestro gran enemigo es el propio Sevilla. Cuando nos entra la caraja, apaga y vámonos. Pero si estamos a la altura, es difícil que nos tumben. Sólo queda levantar la cabeza y volver a la senda de triunfos que disfrutamos en la Liga.
Volvamos a su ilusionante reaparición. Veamos: ¿No jugaba por no estar bien o no jugaba bien por no disfrutar de continuidad?
Es la pregunta que uno siempre se hace. Creo que es un poco de las dos cosas. Lo que está claro es que el futbolista necesita jugar, pero eso hay que ganárselo. Otros compañeros necesitan lo mismo.
Su fútbol es particular y con condiciones particulares. ¿Cuándo podremos ver que se consolida en la titularidad?
Es complicado ser delantero indiscutible, y más en este equipo. Los jugadores, muchas veces, pasan por un mal momento y es cuando más necesitan continuidad. Sin embargo, el entrenador tiene mucho donde escoger. Aquí no te puedes dormir. Nuestro entrenador se mueve por nuestras rachas y de ahí sus rotaciones.
¡Buen pase de pecho! Me ha esquivado con elegancia la pregunta. Insisto. Seré más directo. ¿El taconcito de Antoñito puede llegar a ser intocable?
Ya le veo venir. Mi forma de jugar al fútbol es muy particular, no tengo término medio. Si las cosas me salen bien, todo se resalta muchísimo. Si no funcionan tan bien, los palos son más grandes. En un minuto paso de la gloria al fracaso. Pero tengo que convivir con eso.
Bien, pues parece que es su época del elogio. Por lo que aparece en el horizonte, llega en un buen momento.
Sí, tenemos por delante un trabajo duro. Pasamos con buena nota la prueba del Levante. Era un partido complicado, después del golpe de la Copa. Demostramos que podemos seguir ahí arriba. Y ahora, dos bonitas pruebas: el Villarreal y el viaje a Atenas. Son dos partidos claves que pueden marcar nuestra trayectoria.
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Puede que sea el equipo de moda en la Liga española. Lleva un mundo sin perder. Riquelme está jugando de cine, pero ese equipo tiene otros grandes jugadores. Fíjese los goles de Forlán. Pero, insisto, nuestro gran enemigo no son ellos, sino el mismo Sevilla. Así lo dice nuestra historia.



