El oficio del Alavés le da el campeonato de invierno
De Lucas decidió ante un Sporting impreciso

El Alavés resultó letal ayer en El Molinón y aprovechó su oficio para conseguir una victoria que le da el liderato de Segunda y el título honorífico de ser campeón de invierno. Aunque el Sporting asumió el peso del control del partido, mostró cierto nerviosismo ante la calidad de los delanteros albiazules. Una pérdida de balón propició el primer aviso de Bodipo, mientras que tras la segunda llegó el tanto de Rubén Navarro.
El gol dio serenidad a los vitorianos, mientras que los rojiblancos se metían en un juego de prisas, con demasiadas imprecisiones y sin encontrar posibilidad de disparo a la portería de un tranquilo Bonano. Como es habitual, el Sporting cargaba el juego por la banda derecha, con mucha participación de Pablo Álvarez, aunque sus esfuerzos se quedaban sin remate. Arthuro tenía mucha movilidad, pero casi siempre fuera del área, mientras que Ismael no tenía posición definida. Sin embargo, en el primer tiro a portería del Sporting llegó el empate. Ismael apuró un balón que tenía virtualmente perdido para robarle la cartera a Sarriegi y superar a Bonano cuando ya se olía el descanso.
Buen fútbol.
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Marcelino cambió el equipo en el descanso con la entrada de Samuel por Javi Fuego para tener más profundidad. Aunque el mando fue de los rojiblancos, el Alavés protagonizó la primera ocasión de gol en una internada de Bodipo que Neru abortó. El partido entró en su fase más espectacular y se veía buen fútbol. Los locales tenían más llegada por las bandas, pero les faltaba poder rematador.
Fue entonces cuando los de Cos, jugando a la contra, mostraron su oficio. Tras un disparo de Samuel al larguero, fue el conjunto vitoriano el que asestó un golpe letal. Fue un pase de Nené desde la banda que De Lucas remató cruzado y ajustado, casi sin oposición. Este gol noqueó a los de Marcelino.




