El Numancia pescó en la marejada del Deportivo
Los de Irureta suman cinco puntos de los últimos 21

El Depor casi pierde y el Numancia casi gana. Así sabe este empate. La situación de los gallegos es más incómoda que la de los sorianos (últimos en la tabla) a juzgar por el fútbol ansioso de sus atropellados jugadores. Exceptuando a Munitis (zurdo cerrado adoptado como extremo diestro por Jabo) y a Luque (ariete arrinconado en la banda) el resto es un cúmulo de despropósitos. El Numancia, sin embargo, está libre de toda sospecha. Su propuesta de cinco defensas no esconde su discurso realista: apretar los dientes, morder atrás y a sufrir.
La primera parte dejó claro que una parte de Riazor no votará a favor de la Constitución Europea. En lo deportivo, apenas un envenado disparo de Tevenet y otro a la cruceta de Tristán, jugada más susceptible de anotarse en el debe del algabeño por su lentitud que en su haber por el peligro. El resto, soporífero. Irureta, harto de ver deambular a su equipo, le metió una marcha más. Víctor suplió a Munitis (?) y Fran mandó a Tristán a la ducha y a Luque a la punta. Ganaba gol y talento, pero perdía desborde.
El Depor tiene la lepra.
El Numancia adelantó su zaga, lo que dejó a Luque en evidencia en varias ocasiones. Entonces se produjo una jugada crucial. Fran envió un balón a la espalda de la zaga, Luque se adelantó a Núñez, que metió el pie, y el catalán cayó. El árbitro pitó penalti, algo que no era ni por ubicación (fuera del área) ni por contacto (no lo hubo). Sin embargo, el asistente le rectificó. El panorama local se oscureció más cuando César vio la segunda amarilla por atropellar a Tevenet, que mandó al palo la falta. El partido estaba de triple en la quiniela, cuando Fran prolongó un balón que Pandiani cabeceó a la red. El Depor resoplaba, pero este año ir a Riazor es un ejercicio de angustia. Un centro llovido en el punto de penalti fue mal despejado por Molina. Merino no lo desaprovechó y empató. El fútbol del Depor tiene lepra y cada partido se descubre una parte infectada. El Numancia, por su parte, se estrenó lejos de Soria con dignidad.
Riazor no dejó de pitar ayer
No es habitual escuchar pitos en Riazor al Depor. Ayer el públicó mostró su disconformidad con el juego del equipo, puntualmente con jugadores que están ridiendo por debajo de los esperado como Tristán o Valerón, con Molina por su fallo y con Irureta por los cambios. Pitos para todos.
Javier Irureta "Para ser futbolista hay que saber sufrir"
Hemos tenido problemas de imprecisión en los pases y en los centros. Llevamos la iniciativa, tuvimos posesión, pero hubo jugadores a los que les pesó la pelota. Parece que 'qué guapo soy, que tipo tengo...' Para ser futbolista hay que saber de todas las cosas. Hay que saber sufrir. Con diez.- Estoy contento por el esfuerzo que hicimos con diez hombres. Nos sobrepusimos y nos adelantamos, pero como otras veces nos faltó la experiencia y la tranquilidad para mantener el resultado a favor. Los cambios.- Munitis hace todo lo que puede y más, pero tiene problemas en la derecha, por eso di entrada a Víctor. Hay que trabajar más. El Numancia ha jugado bien. Y sobre el penalti sólo puedo decir que desde el banquillo no lo ví".
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Máximo Hernández "Controlamos al Depor en todo momento"
Es lógico que estemos contentos con el resultado, porque hicimos un gran encuentro. Mis hombres hicieron un sobreesfuerzo, cerramos los espacios en el centro y tapamos bien las bandas. Todo esto nos ha permitido tener al Deportivo controlado en todo momento. Es lo que habíamos trabajado durante la semana. El penalti.- La verdad es que ya ví desde el banquillo que el penalti fue fuera del área y el árbitro asistente así lo ha confirmado, puesto que estaba perfectamente situado. Lo que no puedo decir es si hubo contacto o no entre nuestro portero y Luque. Él me dice que no lo hubo. Más delanteros.- No puse a ningún delantero más después de la expulsión de César, porque tampoco podemos irnos a lo loco arriba".



