"Respetamos al Madrid pero miedo, ninguno"
La mejor pareja de centrales de la Liga tendrá el domingo una misión de alto riesgo: frenar al mayor potencial ofensivo del continente. Pablo y Perea acometen la tarea comprometidos y concentrados. El domingo tendrán que atajar los engaños de los Raúl, Ronaldo, Figo, Zidane, Beckham...


Va a ser su primer clásico en España. ¿El ambiente le recuerda a un Boca-River?
La semana previa es igual, muy linda. Va a ser mi primer clásico aquí y veo mucho entusiasmo, tanto en nosotros como en la afición.
Para la afición son más que tres puntos, ¿se ha dado cuenta?
La gente no para de decírmelo, pero yo sé por experiencia que estos partidos se juegan más por el honor de la hinchada que por los puntos.
¿Cuáles son las sensaciones que tiene un jugador antes de enfrentarse al Madrid?
A un clásico llegas siempre con la tensión alta, no es miedo, es la adrenalina, un cosquilleo extraño que se te agarra al estómago. No sentimos miedo, respetamos al Madrid, pero estamos convencidos de que podemos ganarle.
¿De qué manera van a jugarle a los blancos, tal vez es arriesgado plantearlo de tú a tú?
El míster decidirá estos días si salimos a presionarles desde el comienzo o les esperamos un poco más. Nosotros sólo estamos preocupados en trabajar para realizar luego sus directrices.
Se volverá a medir con Ronaldo, ¿lo va a tener más fácil porque no llega en la mejor forma?
No lo creo, aunque si no está en plena forma será bueno para nosotros. Ronaldo es un jugador que cuando menos te lo esperas, cuando el partido parece muerto, aparece. Habrá que tener cuidado porque Ronaldo sigue siendo muy peligroso.
Será una nueva prueba para la que se está mostrando como mejor pareja de contrales de la Liga: Perea-Pablo. ¿cuál es su secreto?
La comunicación entre nosotros. Además, nos compenetramos bien. De todas formas, no sirve de nada lo que hicimos hasta ahora, eso ya es pasado.
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En estos partidos no cuenta el cómo llegues porque se juegan más con el corazón. Lo que importa es lo que se haga el domingo en el terreno de juego.



