"No he firmado alguna corrida por ver al Atlético"
A Miguel Abellán se le enciende la sangre casi tanto en el Vicente Calderón como en Las Ventas o la Maestranza. Se siente parte del Atlético y su identificación con lo rojiblanco le ha llevado incluso a desatender alguna suculenta oferta de trabajo para seguir a su equipo.atléticos con pedigrí


Estos días de jornada europea de todo o nada cuando usted oye la presión que soportan los jugadores seguro que se le escapa una sonrisa irónica.
El fútbol y los toros no son profesiones comparables en cuanto a que la mayor diferencia es que nosotros nos jugamos la vida y nuestra integridad física. Yo entiendo que como profesionales cada uno defienda su parcela. Además reconozco, yo que he tenido la fortuna de jugar en el Calderón algún partido benéfico, que estar ahí abajo teniendo enfrente a un rival jugándote tres puntos importantes para la Liga o en competición europea tienes que sufrir una presión fuerte.
Pero al menos en las sensaciones sí que se puede hablar de semejanzas.
Sí, sobretodo si lo vives. Ahora el fútbol se ha profesionalizado mucho, pero hace unos años los equipos estaban más conformados por jugadores que verdaderamente sentían lo colores. Caso de Futre, de Tomás, de Aguilera... Creo que ahora los jugadores, por su condición de profesionales que hoy pueden estar aquí y mañana en otro sitio, no llegan a sentirlo como los aficionados o los verdaderamente atléticos de corazón. En ese sentido me quedo con jugadores como Fernando Torres, García Calvo o Aguilera que cada día demuestran un verdadero amor por la camiseta.
Parece que usted lleva los colores muy dentro, es como si se sintiera parte del club.
Desde que tengo uso de razón recuerdo haber sido del Atlético. Después he tenido la fortuna de conocer el club por dentro y eso ha hecho que me haya identificado todavía más. Pero es que lo llevo en la sangre y le cuento porqué. La familia Gil tiene ganadería y un día toreando sufrí una cogida de un toro de Miguel Ángel Gil, así que más dentro no lo puedo llevar. Para mí también fue un gran orgullo que mi nombre apareciera ligado al Centenario. Fue muy bonito hacer los coros con Sabina para el himno y participar en los fastos.
Lo que me parecía, para usted el Atlético es casi como una religión.
Y eso que no me ha visto durante un partido, los vivo con muchos nervios. Aparte de mi profesión que ya de por sí es delicada, los partidos en el Calderón se viven con una intensidad muy fuerte. El ejemplo más cercano es el del domingo. Realmente es eso lo que nos engancha, la incertidumbre hasta el último momento.
¿Engancha lo suficiente como para cometer alguna locura?
Unas cuantas. Alguna corrida no he firmado por poder acudir a ver algún partido del Atlético. También recuerdo una vez que tenía que torear en Bogotá hace uno o dos años y ese día se jugaba el derby con el Madrid. Lo daban vía satélite y me puse a verlo. Aquel fue un partido vibrante con una expulsión, un penalti..., me fui metiendo tanto que al final llegué tarde a la corrida por no perdérmelo.
¿Qué virtud de un torero cree que le vendría bien a un futbolista?
Quizá nosotros dependemos más de sí mismos para seguir funcionando, eso nos hace morder por donde vamos y ellos dependen un poco más del equipo. Los toreros tenemos que defender nuestro terreno, pese a quien le pese, y debemos salir adelante gracias sólo a nuestro esfuerzo. Al futbolista le vendría bien tener la sensación de que si no das el cien por cien de tus posibilidades todo se va a pique. Nosotros los toreros somos gente que vivimos únicamente para nuestra profesión. Desde que te levantas piensas en el día que vas a torear y eso también les
vendría bien a ellos.
¿Y qué virtud de un jugador echa en falta en los matadores?
A nosotros nos vendría bien que nos ayudáramos mucho más en equipo, que nos uniéramos más para luchar por el mismo fin. Igual que un equipo pelea unido para superar al contrario, nosotros deberíamos aprender eso para conseguir que nuestra profesión estuviera más arriba.
¿Cuál ha sido el mejor matador que ha tenido el Atlético?
Futre ha sido siempre mi icono y referente atlético. A Futre le compararía con cualquiera de las figuras máximas del mundo del toreo, con Espartaco o José Tomás, que además también es rojiblanco. Ellos, como Futre de los colores rojiblancos, han sido el alma de nuestro mundo y el espejo donde mirarnos.
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De otra cosa de la que siempre se hablan toreros y futbolistas es del talento...
Con el talento se nace. Los toreros nacemos con ese privilegio, con ese don y los grandes futbolistas también y eso es lo que hace que destaquen. Matador de toros puede llegar a ser cualquier chaval que lo intente, pero llegar a ser una gran figura no, para eso hay que nacer. En el fútbol para llegar a ser un Fernando Torres, un Zidane o un Futre hay que tener ese don, aunque luego tienes que trabajarlo.



