Villar ganó por la escisión de la LFP, Murcia y Baleares
El búnker resistió el asalto. Por un margen estrecho de votos, veinte, Ángel María Villar derrotó a su oponente, Gerardo González, en las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol. El unánime apoyo recibido por los árbitros y los entrenadores y la división de la LFP fueron las claves de su victoria.

Angel María Villar ganó las elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol al superar a Gerardo González por veinte votos. De los 177 asambleístas presentes, 98 (el 55,05%) se decantaron por él mientras que 78 (el 43,82 %) lo hicieron por su rival. Sebastián Losada no obtuvo ningún respaldo.
Villar sustentó su victoria en la fidelidad de los árbitros y de los entrenadores (entre ambos estamentos suman 26 asignaciones) y en la escisión que logró abrir en la Liga pese a que los clubes profesionales acordaron apoyar a González. En concreto, Barcelona, Athletic, Racing, Betis, Éibar, Tenerife y Osasuna rompieron la disciplina de grupo. Otra de las claves de su triunfo estuvo en el cambio que se produjo en la noche previa a los comicios tras la cena que ofreció el reelegido presidente a sus simpatizantes para celebrar el cierre de campaña. Al término consiguió dos territoriales, Baleares y Murcia, que hasta ese momento estaban comprometidas con la candidatura oponente. Tres entrenadores afines a González, Gregorio Manzano, Gonzalo Hurtado y Lotina, a última hora cambiaron su voto. Jaume Roura, presidente de la Catalana, tampoco cumplió con el acuerdo de esta territorial.
Una parte importante de la victoria de Villar se corresponde con el trabajo realizado por Joan Gaspart, su máximo responsable de campaña, una de las personas claves en el triunfo del anterior presidente de la LFP, Pedro Tomás, en las últimas elecciones de la patronal. La contribución a última hora de Jesús Samper, presidente del Murcia y ex secretario general de la Liga, fue también decisiva para que la Murciana se decantara por él.
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Posible impugnación. No obstante, la asamblea presenta una distribución muy distinta a la anterior, al contar con un reparto de fuerzas más equilibrado. El margen sería aún más estrecho si prospera la impugnación que Gerardo González quiere realizar contra los votos emitidos por las territoriales de Ceuta, Madrid, Murcia y La Rioja, al estar inmersos sus mandatarios en un proceso electoral. Esta circunstancia fue notificada en el acta por los interventores de este candidato.
El resultado y la forma en la que se han desarrollado las elecciones tendrá un clara incidencia en la Liga de Fútbol Profesional, que acababa de recuperar su unidad tras las guerras internas por la venta de los derechos de televisión y que, de nuevo, ha vuelto a quedar fragmentada. Minutos ante de la votación se produjo una agria discusión entre el vicepresidente de Segunda, Guillermo Caballero (Terrasa), y el presidente del Barcelona, Joan Laporta, por no haber defendido el voto unificado. El presidente del Barcelona y Jaume Roura mantuvieron una reunión con Joan Gaspart previa a la elección. Todo esto tendrá una clara incidencia tanto en las negociaciones para renovar el convenio con la FEF, que en estos momentos está denunciado, como en el nombramiento del nuevo director general de la LFP, que se dejó pendiente hasta que finalizaran las elecciones federativas. Villar empezó a cobrar ventaja a partir de la cuarta parte del escrutinio, momento en el que la ventaja favorecía a su oponente. En ese momento consiguió un parcial de 16-0 que le permitió situarse con diez votos de ventaja, diferencia que fue incrementando poco a poco hasta su finalización. Es el presidente con más tiempo en el cargo. Losada podría formar parte de su equipo.



