Ángel Villar: El Bunker


1990. Congreso de la UEFA en Malta para elegir al presidente. Lennart Johansson es el gran favorito. Freddy Rumo, suizo, el aspirante. Villar apoya al perdedor públicamente y ve cómo sus propuestas son rechazadas frontalmente. De aquel batacazo aprende que es más rentable volar a favor de poder que en contra.
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Villar (Bilbao, 21 de enero de 1950) fue un canterano del Athletic (también pasó por Galdakao y Getxo) que llegó a jugar 11 temporadas en el primer equipo (de 1970 al 81). Medio defensivo, permanentemente acusado de abusar del pase atrás, Kubala le hizo 22 veces internacional. Se fue del fútbol con una Copa del Generalísimo.
Su primer volantazo fue académico: comenzó a estudiar Químicas y a los 23 años cambió la probeta por el Derecho y se licenció en Deusto. El segundo fue deportivo: pasó de vicepresidente de la AFE (miembro constituyente del sindicato en el 78) a presidente de la Federación Vizcaína. Y de ahí, en 1988, saltó a la Española, donde sustituyó a José Luis Roca. En la votación le ganó (216 a 182) a Herrera, aún hoy en la trinchera rival. Ya entonces Juan Padrón preparó su lanzamiento. Villar, hombre de poca elocuencia e impermeable al aprendizaje de idiomas, fue bunkerizando un empleo bien remunerado. Su carrera se ha movido de dentro a afuera, echando raíces en FIFA y UEFA y siempre con la intriga de Padrón a su espalda. Con él ha decidido ir hasta el final.



