Los alemanes vinieron hablando del clásico
Llegaron a Madrid con dos horas de retraso por la niebla


El Bayer Leverkusen llegó a Madrid con dos horas de retraso. El vuelo LTU9610 aterrizó en Barajas a las tres de la tarde y los jugadores salieron por la terminal 2 a las tres y media. Muy tarde, sin comer comida en condiciones, con sueño y con cara de enfado por culpa de la niebla que había ayer en Madrid a primera hora de la mañana, que fue la culpable del retraso. Vamos, que un viaje de dos horas se convirtió en uno de seis o siete. Terrible para ellos, que nada más llegar al hotel se fueron a dormir mientras el técnico Augenthaler y Nowotny se explicaban sobre el partido de hoy.
Pero tanto tiempo de espera les sirvió para hablar del Barcelona-Real Madrid del pasado sábado. Criticaron a los madridistas y eso que ellos acababan de perder en casa por 3-0 ante el Schalke 04. El caso es que nadie se perdió el partido, todos estuvieron atentos a lo que sucedió en el Camp Nou y ayer lo comentaron durante el vuelo. Había posiciones encontradas. Unos, siguiendo la tendencia de su técnico, apostaban por que el Madrid que se van a encontrarse esta noche está depre y pensando en el mal partido del sábado. Otros, liderados por Placente, piensan que los de García Remón saldrán más aguerridos que nunca. Diferentes puntos de vista que sirvieron para pasar el rato.
En Barajas había menos gente que nunca. Seis policías, sí seis, no hacía falta más, esperaron a la expedición para acompañarles al autobús. Todos vestían traje gris, llegaron sin mujeres y con bastantes directivos y medios de comunicación. Algunos curiosos se acercaban a preguntar quienes eran al ver tanta cámara de televisión por allí.
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El caso es que quieren repetir el resultado de la ida. Es lo que piensan y así lo dicen, aunque no llegan en su mejor momento y tienen problemas internos que la prensa alemana airea sin piedad cada día. Que si hay corrillos, que si cada una va a su bola, que el entrenador no controla el vestuario, que hay varios líderes que lo controlan todo. Chismes que tienen desconcentrado al equipo. Y como el Madrid es el Madrid ya se han conjurado para el partido. Augenthaler reunió a los diez jugadores más carismáticos del equipo y les concienció para el partido. El 3-0 de la ida lo tienen grabado en la mente, era la venganza a la final de Glasgow y hoy quieren que continúe.
Inadvertidos. Los alemanes se alojan en el hotel Intercontinental, a un kilómetro escaso del Santiago Bernabéu y en pleno Paseo de la Castellana, pero no son la Juve, ni el Milán o el Bayern de Múnich, así que pasaron completamente inadvertidos. En el Bernabéu trabajaron a sus anchas. Fue un entrenamiento a puerta semi-cerrada porque dejaron que la prensa estuviera los primeros quince minutos.



