Jesuli regresa al Pizjuán para frenar a los pericos
Los espanyolistas, mermados sin Raúl Tamudo ni Maxi

Tres partidos llevan los de Caparrós sin rascar triunfo y al cuarto llama a la puerta el Espanyol, un equipo que comparte con el Sevilla el rol de lobo del Campeonato. Choque entre dos equipos de armas tomar, y duelo de banquillos. Caparrós y Lotina, todo un clásico. De santo fue la mano del vasco, que levantó a un Espanyol medio muerto el año último y ahora va como un cohete. Lotina sabe ganar en Nervión y propinarle sustos a los blancos, lo hizo en Osasuna y también lo logró con el Celta. Por cierto, la última vez que visitó Nervión lo hizo timoneando a este equipo y se llevó los tres puntos. A Jesuli (golazo el suyo), que ahora juega en la orilla sevillista, le cayó el papel de ajusticiar a sus paisanos.
Precisamente, el canterano es la gran novedad en el Sevilla. El añorado vuelve tras dos meses y pico lejos de la cancha, lo que ha hecho que sobre sus hombros anide una maraña de recelos y rumores. Uno de los males del equipo de Caparrós se centran en la zona zurda, la que precisamente ocupará el artista de Torreblanca, que es diestro. El Sevilla pierde aceite en la izquierda, pues en esa zona cuenta con muy pocos efectivos fiables.
Sin sus puntales Tamudo y Maxi Rodríguez, el Espanyol lo fía todo al talento de Serrano y a la astucia de Dani. A todo esto, Iván de la Peña, el gran pensador de los blanquiazules, que el último domingo, frente al Racing, puso mirando al cielo a su equipo cuando ya comenzaba a vérselas tiesas. El mago cántabro puede que no sea de la partida y lo reserve Lotina para cuando se encienda la luz roja. El partido entre blancos y pericos se presenta parejo y está cuajado de alicientes. Hasta llega Ito, un ex bético, para ponerle guinda a la fiesta.
Noticias relacionadas
Puede romper una racha de 4 años
De ganar hoy al Sevilla, el Espanyol habrá encadenado tres victorias consecutivas en esta temporada. Este dato no se producía desde la temporada 2000-01, con Paco Flores en el banquillo. En aquella ocasión, los pericos vencieron a Villarreal (2-1), Zaragoza (5-0) y Osasuna (1-3). Este último encuentro se disputó el 4 de febrero de 2001, hace ya casi cuatro años.



