"No podía salir corriendo por la llamada del Madrid"
El director deportivo del Zaragoza argumenta su negativa a la oferta del Real Madrid y recalca su condición de zaragocista: "Mi sitio está aquí".


¿Cómo surgió la oferta del Real Madrid? ¿Fue una negociación directa con Emilio Butragueño o intervino también el presidente Florentino Pérez?
Butragueño y yo somos viejos amigos, y, claro, hablamos muchísimas veces por teléfono, casi todas las semanas. Un día, durante una conversación, surgió el tema y él me hizo una proposición clara. Buscaba una persona de su confianza y pensó en mí para ser su adjunto en la dirección general deportiva del Real Madrid. Estuve unos días valorando la situación y luego le di una respuesta que él comprendió enseguida. Le estoy muy agradecido, pero hace dos años y medio inicié un proyecto muy ilusionante con el Real Zaragoza y quiero terminarlo. Yo soy zaragocista y mi pensamiento está aquí.
Entonces, ¿no le resultó difícil decidir?
No. La oferta, hay que reconocerlo, me halagó muchísimo, porque el Real Madrid es un club con unas posibilidades enormes, pero por encima de todo está la fidelidad a unas personas, al presidente Soláns y al resto de consejeros, que confiaron en mí, y también el empeño que tengo para que el Zaragoza sea cada día mejor. Mientras tenga fuerzas, trabajaré por el Zaragoza con todo mi afán y para que tenga el mejor equipo posible.
¿A Butragueño le sorprendió su respuesta o intuye que ya se la esperaba?
Emilio y yo tenemos una relación larga, sincera y provechosa. Él me conoce muy bien y sabe que yo soy para el Zaragoza algo parecido a lo que él es para el Real Madrid. Y ese vínculo no es fácil de romper. Que alguien como Butragueño haya pensado en mí es un halago, algo que siempre le agradeceré, pero él sabe que yo estoy muy identificado con el Real Zaragoza, que éste es mi club y que difícilmente me iba a marchar al Real Madrid.
No todo el mundo deja pasar una oportunidad así. ¿No ha pensado que quizá luego nadie se lo agradezca?
Yo sé que el fútbol carece de memoria y que, a veces, es ingrato, pero no podía ponerme en esa posición. No podía estar pensando en si me lo iban a agradecer o no. Yo nunca he actuado así en mi vida. Las personas pasamos, pero quedan los propósitos. Una propuesta así no se recibe todos los días, pero yo soy feliz en el Zaragoza, que también es un gran club. Ésta mi casa y aquí me lo han dado todo. Hay que ser agradecido.
Parece que usted estaba empeñado en que esta información jamás saliese a la luz.
He intentado ser lo más discreto posible. Lamentablemente, la noticia ha salido, pero no era mi intención. Yo no quería perturbar lo más mínimo mi relación con el Zaragoza. Además, soy muy pudoroso con estas cosas.
¿Ha habido algo de romanticismo en su decisión?
No, es una cuestión de lealtad y de honestidad con uno mismo. Yo creo que tengo que estar aquí y que no podía salir corriendo aunque me llamara el Real Madrid. No es una cuestión de romanticismo. Es una cuestión de coherencia. Yo siempre intento ser fiel a mis ideas.
Probablemente, su marcha al Real Madrid, con la temporada comenzada, se hubiese interpretado como una espantada.
Claro. No quería pasar a la historia del Zaragoza como una especie de desertor. Tengo contrato, estamos en noviembre y mi trabajo está aquí. He actuado en conciencia.
Usted se tomó un poco su cargo en el Real Zaragoza como un desempeño temporal y al final también puede acabar haciendo carrera grande desde los despachos.
No me lo planteo. Yo siempre pienso que este desempeño hay que mirarlo a medio plazo. Mi etapa en el Zaragoza acabará cuando no tenga la convicción de que ayudo al club. Yo pienso así, no soy un funcionario. Los proyectos también tienen su fecha de caducidad y por eso no me marco plazos.
¿Su proyecto en el Real Zaragoza está todavía a medio camino?
Sí. Hay que ir mejorando, tener más aspiraciones. El Real Zaragoza se puede mejorar. Habrá que aguantar alguna tormenta, porque el fútbol no es una línea continua, pero se trata de mantenerse siempre dentro de unos parámetros. La cosa está funcionando ahora y estamos contentos. Siempre he dicho que mi mayor satisfacción es poder ir el domingo a La Romareda y ver a la gente disfrutar con el Zaragoza. Lo demás es secundario.
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¿Qué le haría replantearse su continuidad en el cargo, quizá que el equipo se desmembrase?
No es nuestro deseo, pero siempre estás expuesto a la amenaza de los clubes grandes, que pueden llevarse a nuestros mejores jugadores. Lo que sí sé es que el presidente quiere mantener el bloque y espero que los demás clubes no lleguen a nuestras cláusulas de rescisión.



