"Los entrenadores tenían que ser los presidentes"
El presidente del Alavés, Dimitri Piterman, fue el invitado del Foro Fundación Pedro Ferrándiz-AS. El ucraniano habló ante un auditorio con estudiantes del La Salle San Rafael y periodistas como José M. Estrada (Onda Cero) y Javier Muñoz (Efe) y Javier Lekuona (AS Vitoria).

Dimitri Piterman, vestido de negro impecable, habla en un castellano correcto. Se explica con ideas largas y muy meditadas, quizás para convencernos de sus transgresoras teorías sobre el mundo del fútbol. Cuenta que tuvo una visión que le abrió los ojos sobre el terreno que pisaba: Un día, sobrevolando Barcelona, vi el Camp Nou. Me pareció un Coliseo como el de la Roma antigua, donde el espectáculo era ver a los gladiadores peleando a muerte. Entendí que en el fútbol tenemos a los gladiadores de la era moderna. Todos son tácticas de competición y supervivencia. Nuestra misión es sacar lo máximo de nuestros gladiadores.
Nos pone en suerte Piterman a los oyentes del Foro Ferrándiz con este principio de trabajo. No tenemos dudas, estamos ante un revolucionario que entró en el fútbol español primero comprando el Palamós, después el Racing y ahora el Alavés. Ya conocemos su máxima: el presidente o dueño de una entidad tiene derecho, por lógica, a ejercer de entrenador, o de utillero, o de médico o de lo que convenga. Si te pasas el día cuadrando cuentas no ves lo que pasa fuera. El dueño de un club debe tener las manos encima de su producto para valorar las amortizaciones de lo que ha invertido. En el Alavés no ocurre nada, ni pequeño ni grande, de lo que yo no tenga conocimiento. Todo, lo positivo y lo negativo, tiene sus consecuencias y es importante saber lo que ocurre entre los jugadores. Yo le escuché decir a Florentino después del caso Camacho que bajaría a hablar cada semana con los jugadores... Por algo sería.
Es Piterman en estado puro. Se viene arriba y tira por tierra la estructura general: En España, en el fútbol, todo se parcela. De arriba a abajo: el presidente, el vicepresidente, el consejero, el entrenador, los agentes, los jugadores y las novias de los jugadores... Así, cuando el presidente quiere un informe, no puede fiarse mucho, porque pasa por muchas manos.
Y cuando se habla de informes, casi por inercia el monólogo del ucraniano gira hacia la política de fichajes. Yo leo un libro japonés donde dice que cada guerra está ganada o perdida antes de empezar. Y mi filosofía es luchar para que mis gladiadores salgan del mercado a bajo precio y estén motivados para creer en lo que hacen, porque yo creo que hay poca diferencia entre los deportistas y se puede pelear con los grandes. Miren el Chelsea: segastó todo el dinero del mundo y no ganó un título. O el Madrid del año pasado. A veces los presidentes gastan mucho dinero por ignorancia. Porque dedican el noventa por ciento a sus empresas y no tienen tiempo para buscar en el mercado a otros jugadores que son igual de malos o buenos que los cracks. Si nos fijamos en las principales veinte Ligas en las que hay quinientos jugadores, salen diez mil jugadores para elegir, en los que hay de todo, buenos y malos...
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Piterman dice que el fútbol está anclado en el pasado. El reglamento, obsoleto. La Federación, inmovilista. El fútbol es para el que se lo trabaja. O para el que se gasta la pasta, querría decir. En el Racing utilicé la ficha de delegado para sentarme en el banquillo porque alguien pensó que con mi ejemplo todos los presidentes querrían ser entrenadores (ríe con ironía). Curioso: en el banquillo se sienta cualquiera y yo, que soy el máximo accionista, ¡no puedo hacerlo! Este año la Federación me comunicó que un presidente no puede ser delegado porque tiene contacto directo con el árbitro... Pues me hice ficha de utillero y así nadie protesta porque no hay Colegio de utilleros que pueda protestar (vuelve a reir).
El ucraniano no se muerde la lengua. Dice que las críticas le resbalan porque no afectan a la buena marcha de sus negocios particulares. A mí sí me afectan las críticas, pero soporto la presión porque soy extranjero y tengo los negocios fuera y así es más fácil llevar las críticas. Me gustaría que se entendiera mi filosofía: cada entrenador debería ser presidente y no cada presidente hacer también de entrenador. Y para acabar, la cara más amable de Piterman, a una pregunta de Pedro Ferrándiz sobre la competencia con el TAU Vitoria: Lo que deberíamos hacer es un carnet único para ir al fútbol y al baloncesto. Sus seis mil socios nos vendrían muy bien en la grada del fútbol. Hemos de colaborar, no de hacer la competencia entre nosotros.



