Lo peor son sus recaídas

El Madrid dijo no temer el récord de lesiones de Woodgate. Pero la apuesta tenía algo de virgencita mía, que se ponga bueno del todo ya. Deberían haberse dado cuenta de que había mal augurio cuando se supo que recibió la primera llamada del agente explicándole el interés del Madrid en la consulta del especialista alemán Hans-Wilhelm Muller-Wolfhart, el doctor del Bayern. ¿Quién? ¿Yo?, le contestó Woodgate. El hombre tenía la cabeza sólo en su recuperación. El central jugó con la camiseta del Newcastle en 37 ocasiones desde su llegada en enero del 2003. Se perdió pues 91 encuentros. Su mejor racha de partidos seguidos, once en total, se truncó el pasado abril con esta última lesión. Pero lo peor es la facilidad que tiene para empeorar cuando está a punto de regresar, como le ocurrió en el Newcastle. Woodgate jugó sin problemas con el Leeds (18 partidos en su última media temporada antes de fichar por el Newcastle) y su juego anunciaba la llegada de un central contundente. Habrá que seguir hablando de él a oídas.



