Primera | Deportivo 1 - Valencia 5

Los Galácticos de Ranieri

Un contundente Valencia pasó por encima al Depor

<b>CORRADI LE EMPUJÓ AL PRECIPICIO. </b>El delantero italiano Corradi celebra el primer tanto valencianista con Baraja.
Actualizado a

Se imaginan una pelea entre Mike Tyson y Sor Citröen. Anoche Riazor presenció algo parecido. Un Valencia con la pegada de un pesado y un Deportivo liviano, peso gallo, tirando por lo alto. Cada golpe de los de Ranieri mandó a la lona a los de Irureta. Este esperpento debería servir para que Lendoiro abra los ojos y calibre la actual dimensión de su equipo. Diciembre es parada obligatoria.

Jabo amagó con repetir el once de San Mamés, pero prefirió hipotecar un mariscal de campo como Fran por un cabo meritorio como Luque. Fran genera una empatía en el equipo que agradecen significativamente Sergio, Munitis y Valerón. Luque producía pavor en los laterales adversarios hace meses. Su fútbol vertiginoso paliaba su insuficiencia en el regate. Pero este año ha gripado. Esta cuestionable decisión fue agradecida por el Valencia, toda una fortaleza basculante a la que el asedio le reconforta.

El partido comenzó con los visitantes apechugados por un Depor al que dejaron bailar alrededor. Los blanquiazules tiraron muchos golpes, pero sin daños de consideración. Los de Ranieri especularon con el adversario hasta que Baraja aprovechó un fallo de colocación de Capdevila y sirvió en bandeja el gol a Corradi. El primer golpe hizo daño a los de Jabo, que tomaron aire y volvieron a arrinconar al conjunto ché. Otro cuarto de hora de amagos locales precedió al segundo directo valencianista. Contragolpe, centro medido de Rufete (de esos que no se ven por Riazor) y Di Vaio la embocó de tacón. El Depor boqueaba cuando Vicente se arrancó por su pasillo, recortó hacia dentro, armó su pierna derecha (la menos buena) y clavó el balón en la escuadra. Los de Jabo estaban sonados y aún resonaban las palmas en Riazor por la obra de arte de Vicente cuando Capdevila se durmió a la espalda de los centrales y Rufete rentabilizó el error con otro croché al mentón. Al descanso, el Valencia ganaba por K.O. Pero en esto del fútbol no se puede tirar la toalla.

Agonía. Comprenderán que la segunda parte fue una agonía. Salvados los tantos de Baraja y Pandiani, los locales se desangraban y el Valencia les amortajaba sin ensañarse. El Depor ni siquiera se refugió en las patadas para huir del bochorno producido por el marcador (salvada una fea entrada de Fran). Algo que ensalza a un equipo que lleva varias temporadas honrando al fútbol, pero que parece haber iniciado la cuesta abajo.

Este Valencia de Ranieri exhibió su perfil habitual: Serio, concentrado, contundente, solidario, incisivo... El Deportivo ha bajado un escalón. Rivaldo, Djalminha, Bebeto y compañía han dado paso a Scaloni, Munitis y Pandiani. El poder ha dado paso al querer. Fran y Valerón recuerdan a futbolistas pretéritos. Jabo dirige un equipo notable, pero no estamos ante el conjunto sobresaliente que deslumbró a media Europa.

Si una imagen vale más que mil palabras, un dato resume un partido: el Deportivo, cuatro tiros a puerta de quince y un gol. El Valencia, seis de nueve y cinco goles. Es el líder. Son los Galácticos de Ranieri.

Noticias relacionadas

A César no le gustó el cambio

Cuando César fue sustituido en el minuto 77 no encajó bien su cambio por Pablo Amo y al pasar al lado de Irureta comentó su desacuerdo muy enfadado. Jabo le respondió.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados