Pérez y Soldado afianzan el liderato del Madrid B
Méndez perdonó la roja a López, pero no a Duque

El Real Madrid B se presentó en Vallecas diezmado por las bajas y salió, más que fortalecido, afianzado en el liderato. El filial blanco es un equipo joven, aún en formación, pero que tiene maneras de veterano y hasta de experto. Sabe marcar el ritmo que le conviene, abrir el juego a las bandas, ser efectivo en el área contraria y hacer faltas tácticas y hasta tener mala uva en las entradas al contrario para marcar el territorio.
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El Rayo, ayer, fue todo lo contrario. No supo darle al partido la lectura que requería, no penetró por los extremos y no sacó provecho a las dos claras ocasiones (las mismas que el Madrid) que tuvieron Jurado y Albiol. El cuadro vallecano, por no saber explotar, ni obtuvo beneficio a la media hora en la que tuvo superioridad de efectivos tras la expulsión de Duque por doble amonestación. Es más, sus defectos quedaron todavía mucho más patentes durante ese periodo.
Tres fueron las jugadas que marcaron el encuentro de Vallecas. La primera fue el gol de Álex Pérez. Éste nació en una falta que botó el Rayo en su zona de ataque y que el Madrid transformó en un rápido contragolpe que pilló en pijama a la defensa franjirroja. La segunda, una entrada del guardameta Diego López a Jurado. El colegiado extremeño, Méndez Núñez, dejó en tarjeta amarilla una acción merecedora de la roja, independientemente de que el rayista tuviese o no opción de gol. Y, la tercera, el tanto que marcó Soldado partiendo en fuera de juego, aunque ya fuese el minuto 83.




