¡Viva el Calderón!
Un empate que sabe a gloria al Atlético que volvió a vivir las grandes tardes del Vicente Calderón, con las gradas llenas, el palco lleno de glamour y un Barcelona que de manera intermitente enseñó las virtudes de su fútbol de altos vuelos. Al final, el acierto de Torres y la seguridad de Pablo y Perea le permiten seguir invictos esta temporada.

Siempre nos queda el Calderón. ¡Vaya gozada de ambientazo! Hasta el palco estaba a reventar y con gente guapa como Gallardón, Zaplana y hasta la propia Natalia Verbeke. El Calderón recuperó la magia de noches inolvidables como las del Ajax, Celtic o Independiente. Los galácticos de Laporta salieron mandones, pero se encontraron pronto con Perea y Pablo, que son el auténtico muro de este campeonato. Ni siquiera el rumor sobre el futuro de Camacho aminoró la emoción del encuentro. Durante los noventa minutos el que desentonó siempre fue Daudén.
El cuaderno de Luis. El seleccionador nacional, escoltado por Ufarte, Adelardo y Gárate, tomaba notas y seguro que al final Pablo será convocado para las citas de Bélgica y Lituania. Cuando Gio abrió el marcador y se convirtió en el punta más peligroso de los visitantes, el Calderón mantuvo un silencio que rompió enseguida la presencia de Salva para saltar al campo en lugar de Colsa, muy acelerado.
La racha del Niño. Fernando Torres iguala su mejor racha goleador de la pasada campaña consiguiendo tantos en las tres primeras jornadas. Ni siquiera la torpeza del Frente Atlético con su fuego de antes del partido quitaba brillantez. Menos mal que se dieron cuenta de su torpeza y no dudaron en convertirse en bomberos improvisados. Hasta la presencia del uruguayo Sosa era bien recibida. Abarcaba mucho campo y resulta que las recomendaciones de José Luis Garci son más que acertadas sobre el valor de este futbolista.
Noticias relacionadas
Leo Franco se vino arriba.El portero argentino atlético parece que da por concluido el debate que en este puesto se ha vivido en el Calderón desde la marcha de Molina al Deportivo. Leo estuvo acertado en todas sus intervenciones y la nueva filosofía de Ferrando se apoya desde la seguridad que le da a su conjunto el tener las espaldas cubiertas. Ya se han olvidado los tiempos de regalos a los rivales.
Espectáculo Ferrando. Con el pitido inicial el técnico atlético salió a la banda y no paró de gesticular y hacer indicaciones a su gente. Rijkaard se lo tomó con más tranquilidad, aunque no pudo evitar su alegría en el tanto de Gio. Etoo e Ibagaza se lo pasaron en grande en los prolegómenos, aunque luego fue el rojiblanco el que estuvo mucho más inspirado en su fútbol. El camerunés tuvo que escuchar algunos silbidos de una afición que no le perdonaba que dejase al Atlético en la estacada este verano. Al final un empate que parece una conquista heroica al Atlético, que sigue lanzado en una campaña que parece bien enfilada para recuperar glorias de antaño. En cambio el Barcelona puede lamentar que tuvo el balón y las mejores ocasiones pero le faltó el golpe definitivo. Deco, Giuly, Ronaldinho y compañía cuando se sueltan el pelo pueden volver locos a cualquiera. En esta ocasión reparto de puntos y un estadio que recuperó el prestigió perdido.




