Aduriz marcó el sexto y el Valladolid sigue arriba
Hornos empató tras los dos goles de Spidergol Úbeda

El Valladollid se presentaba en La Condomina con dos triunfos consecutivos y con Aduriz en plena racha. La victoria del Terrassa obligaba al conjunto de Kresic a sumar los tres puntos para mantener el primer puesto. Y nada más empezar, el primer susto local. Mateo remató una falta y Miki tuvo que emplearse a fondo para evitar el primer gol. Pero el Ciudad contestó rápidamente. A la contra, Úbeda decidió jugársela desde fuera del área cuando Aguilar estaba mejor situado. Su lanzamiento salió fuera y el chileno pidió disculpas. A partir de ahí, faltas y más faltas. En una de ellas, Zarandona trabó a Falcón y el cerebro del Ciudad se fracturó un dedo de su mano derecha al caer al césped. En plena incertidumre, Falcón se fue al vestuario y entró Curro Montoya. Sólo un minuto después, gol de Aduriz. El vasco está en racha y todo lo que toca lo mete. El máximo goleador de Segunda aprovechó una parada de Miki después de un lanzamiento suyo para marcar a puerta vacía.
Toques.
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Lejos de despertar, el Ciudad seguía siendo claramente superado por el Valladolid. El equipo de Sergio Kresic lo hacía fácil. Con pocos toques se plantaba en el borde del área local, mostrando un contragolpe que hacía pensar lo peor entre la afición murciana. Sin embargo, la mejor ocasión antes del descanso fue para el Ciudad. Güiza controló un balón difícil dentro del área y Bizzarri demostró que la categoría le queda pequeña. Cuando se cantaba el empate, el argentino mandó la pelota a saque de esquina.
Empezó la segunda parte y el Ciudad seguía fundido, sin ideas, mostrándose incapaz de tocar dos balones seguidos. Pero ocurrió lo que parecía imposible. Una falta cerca del área blanquivioleta fue rematada por Timpani, Bizzarri no blocó y Úbeda se puso la máscara. Entonces todo cambió. El dominio pasó a ser del equipo de Miguel Álvarez y el Valladolid desapareció. Hasta tres ocasiones tuvo el cuadro local, pero no acertó. Pero faltaba la guinda. Otra vez Spidergol marcó, después de fusilar a Bizzarri. Cuando La Condomina lo celebraba, Hornos recogió un balón en la frontal y lo colocó en la escuadra.



