El árbitro no permitió a Torres lanzar el penalti
Le obligó a irse a la banda al autorizar que le asistieran

El colegiado eslovaco Vladimir Hrinak impidió que Fernando Torres, el primer especialista designado por César Ferrando, pudiera lanzar el penalti ya que le obligó a retirarse a la banda debido a que había permitido que le atendieran y solamente se pudo reincorporar cuando a Jorge, Reina le detenía la pena máxima que fue decisiva como reconoció el Villarreal.
Corría el minuto 67 cuando el central castellonense Quique Álvarez derriba al Niño dentro del área. En su caída el delantero levantaba la mano y el árbitro entendía que pedía asistencia, cuando la verdad es que nadie lo solicitó. Permitió la entrada del médico Beaus y del masajista rojiblanco Velo y empezaron los problemas. Hrinak pidió a Torres que abandonara el campo y que le permitiría su vuelta al campo cuando se reanudase el juego, que en esta ocasión tenía que ser con la ejecución de la pena máxima.
El propio capitán madrileño, junto a Musampa y Jorge le pidieron que reconsiderara su postura, ya que el Niño no quería huir de su responsabilidad y estaba con ganas de ejecutar el penalti. No le convencieron y de esta manera tuvo que ser Jorge el que se fuera al punto de los once metros. El año pasado Ibagaza era el segundo en la lista de lanzadores de penaltis en el Atlético y el tercero Jorge. Ferrando ha cambiado las tornas esta campaña.
Estreno.
Se da la curiosa circunstancia que era el primer penalti que lanzaba Jorge en sus tres años en el Atlético. En Las Palmas había lanzado cuatro con acierto total. El año pasado marcó dos goles en la ejecución de falta directas.
Fernando Torres lleva 10 penas máximas ejecutadas en el Atlético y ha fallado tres. El año pasado lanzó 7 y solamente no convirtió el de la última jornada en San Mamés que le hubiera convertido en el mejor goleador nacional.
añol
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Fernando Torres levantó la mano solicitando el penalti de Álvarez
Cuando Fernando Torres levantó la mano en el minuto 67 no era para pedir asistencia médica por la dura entrada de Quique Álvarez en el área. Lo que estaba solicitando es que el colegiado Hrinak pitase esta falta, ya que estaba bastante enfadado por su actuación pues en el primer tiempo hubo un pisotón del central castellonense que no señaló y tampoco le había enseñado la segunda tarjeta amarilla que hubiese sido la expulsión. Por eso se sorprendió cuando vio cómo le atendían sobre el campo y mucho más cuando cogió el balón para irse al punto de once metros y el eslovaco le mandaba retirarse a la banda. Su desesperación fue tal que siguió el tiro de Jorge desde un córner.




