Ha vuelto a sonreír en Barcelona

Noticias relacionadas
Quién le iba a decir a Dani el pasado 30 de enero, cuando ponía fin a su tormentosa etapa en el Barcelona, que tan poco tiempo después recuperaría su sonrisa en la misma ciudad, aunque con el equipo rival, este Espanyol de Lotina. Volvió a sentirse futbolista con el Zaragoza, consiguiendo incluso la Copa del Rey (y en Montjuïc), pero ahora se reivindica como un mediapunta con mayor continuidad. Él asegura no sentir rencor hacia los inquilinos de Can Barça, aunque motivos le sobrarían.
Dani vivió cinco pretemporadas como culé. Fichó en 1999, convirtiéndose por aquel entonces en el fichaje nacional más caro en la historia de un equipo español. Anotó cinco goles en los tres primeros partidos de Liga; seis meses más tarde, Van Gaal ya lo tenía casi apartado. La pretemporada siguiente marcó siete tantos sólo en la estadía que los de Serra Ferrer hicieron en Holanda. Pero durante la campaña, más de lo mismo. Después, llegaría una sucesión de inoportunas lesiones, y Rexach lo declaró transferible. En 2002 se rompió en el Gamper; hasta entonces había hecho un gol. Ahí acabaron sus opciones. A Rijkaard no pudo demostrarle nada, pues fue ignorado. Pero hoy le puede enseñar lo que se perdió, en una pretemporada, la suya, que sí huele a éxito.



